Más allá de lo estético y de lo funcional, en un punto de venta ningún elemento está colocado de manera casual. Cada componente que hay al interior de una tienda está punto con la finalidad de incentivar que el shopper concrete el proceso de compra, generando la mayor rentabilidad posible. Para lograr esto, muchos retailers hacen uso de distintas herramientas del BTL, como es el caso del material POP o del visual merchadising. Pero, ¿cuáles son los principales objetivos de esta área de la mercadotecnia? En las siguientes líneas abordamos algunos de los puntos más importantes sobre este tema.

Entre las principales metas con las que cuenta el visual merchadising destaca que busca acomodar los productos de manera que aquellos que son más populares entre la gente y que tienen una mayor rotación sean destacados, para que se generen una cantidad de ingresos mucho mayor.

Otro de los objetivos que se busca con el visual merchadising es procurar la experiencia de compra del consumidor a través de la generación de un ambiente cómodo, amigable y atractivo para el público meta, el cual puede generarse una vivencia positiva que esté relacionada con el punto de venta.

Con la finalidad de generar está adecuada experiencia de compra para el cliente, el visual merchadising trabajará con ciertos estímulos sensoriales, como los olores, la música o incluso la iluminación que hay en la tienda y el modo en el que se dispone para que generar una vivencia y para orientar la decisión de compra del cliente.

Parte del visual merchadising consiste en trabajar con el escaparatismo como una herramienta que para captar la atención de los transeúntes que pasan por la calle, para que entre al punto de venta y de ida concretar alguna compra. El escaparate servirá como una especie de tarjeta de presentación.

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