¿Cómo se clasifican los clientes para la venta?

Conoce la taxonomía de los clientes nos sirve para saber cómo podemos venderles mejor.

1189

Contrario a lo que muchas personas piensan, vender no es una labor en extremo complicada. El éxito se puede lograr por medio de trabajo y esfuerzo, pero sobre todo observación. Es importante conocer bien al comprador para saber cómo llegar con él y presentarle el producto de manera atractiva. Por este motivo es importante conocer los tipos de cliente que hay, para identificar con cuál se está tratando y cómo se puede llegar con él sin aburrirlo.

Existen distintos tipos de clasificaciones de los clientes. Algunas se enfocan en su nivel de lealtad hacia una marca. Otras se basan en su actitud ante la compra. Nosotros te mencionaremos estas dos taxonomías.

Clientes no difíciles y difíciles

Como te decíamos, los clientes pueden clasificarse de acuerdo con a su actitud ante la compra. Básicamente existen dos tipos: los no difíciles y los difíciles, de acuerdo con información emitida Pro Empleo en su Taller Emprende. Quizá estas primeras categorías nos nos digan mucho y parezcan bastante obvias. Sin embargo, nos servirán para agrupar a subcategorías más específicas.

En primera instancia, los clientes no difíciles pueden ser de cuatro tipos: los analíticos (aquellos que toman una postura crítica ante la venta), de empuje (cuya postura es más práctica), amigable (como su nombre lo dice, son amistosos) y expresivos (los que tienen a ser muy participativos en la plática).

Los clientes difíciles se subdividen en siete y son nombrados por las cualidades que definen su actitud ante la labor de venta, de acuerdo en material del Taller Emprende: agresivo, sabelotodo, conversador, exigente, indeciso, reservado y quejumbroso.

Clientes según su nivel de lealtad

De acuerdo con Entrepeneur, los clientes pueden clasificarse de acuerdo al nivel de lealtad que tienen hacia una marca determinada. De acuerdo con esta taxonomía, pueden existir siete tipos distintos.

Según esta clasificación, los clientes pueden ser indiferentes (aquellos que no toman una postura), los terroristas (hacen malas referencias de la marca), los potencialmente desertores, los rehenes (que están con un determinado brand porque casi no hay opciones), los mercenarios (quienes disfrutan de un producto, mas son capaces de cambiarlo con facilidad), los leales (quienes tiene un gran compromiso con la marca) y los apóstoles (aquellos a quienes les ha fascina y la recomiendan totalmente).

SUSCRÍBETE A LA REVISTA IMPRESA A UN PRECIO ESPECIAL