La industria del Fast Food Retail ha sufrido grandes cambios en los últimos años. La evolución de los modelos de negocio en la industria retail está ocurriendo de manera veloz y contundente. La distribución y comercialización de los alimentos ha causado que las marcas involucradas transformen su comunicación y marketing para adaptarse a las características que hoy presenta el consumidor a nivel mundial.

Porque a pesar de que en Estados Unidos el comercio electrónico es una de las tendencias con mayor consolidación, en México y otros países de Latinoamérica, también las ventas minoristas en línea están posicionándose cada vez más en el gusto y preferencia de los consumidores que poco a poco están dejando prácticas de consumo “tradicionales”.

“El futuro es hoy”, dicen por ahí. Pero hay que recordar que las grandes marcas del Fast Food Retail están marcando actualmente el camino de otros sectores. ¿Quién iba a decir que la bicicleta se convertiría nuevamente en uno de los transportes más eficientes para este tipo de empresas?. Sí, aquél artilugio desarrollado por el inventor Karl Drais, un alemán nacido en 1785.

Hoy en día, ¿quién no ha visto a un repartidor de Uber Eats por alguna calle de su ciudad?. A través de una aplicación se puede pedir comida a algunos de los cientos de restaurantes que estén al alcance. O también recordemos que en 2010 Grupo Eroski lanzó en Bilbao un reparto de mercancías sostenible, se trató de un triciclo eléctrico con el que su repartidores realizaron entregas de las mercancías de una forma más cómoda, eficaz y sostenible. La estrategia fue un éxito debido a que a diferencia de las camionetas de reparto, se mejoró el impacto ambiental de la tienda.

Además, hoy en día el Delivery es una de las tendencias del Fast Food Retail, porque de esta manera las cadenas han podido mejorar su servicio. Sobre todo, hoy las marcas se apoyan en la tecnología para mejorar su relación con el cliente; incluso, ayudó a mejorar la personalización del servicio e impactó la cadena de valor en términos logísticos. Al final, uno de los beneficios más importantes de esta actividad logística se encuentra en la operación, es decir, que el reparto a domicilio ha comprado un mayor valor para los consumidores, porque esta operación permite colocar en el tiempo acordado, en las condiciones acordadas, y a la persona adecuada, la cantidad precisa de un bien o servicio adquirido.

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