• Carrefour fue escenario de la muerte de un trabajador, cuyo cadáver fue cubierto con una sombrilla y cajas, mientras la tienda seguía operando.

  • Las pautas de Carrefour en esta casos, marcaron a los empleados “no sacar el cuerpo de su lugar”, la respuesta es cambiarlas.

  • El gigante francés registró a nivel global ventas de 19.445 millones, lo que supone un incremento del 3,3%.

Parece impensable que una tienda continúe vendiendo mientras el cadáver de una persona está tirado, pero no es así, ocurrió en una tienda de la retailer Carrefour. Un trabajador murió en una tienda de Carrefour y la reacción de los empleados fue taparlo con una sombrilla, colocar cajas alrededor para que no se viera, y continuar con las operaciones como otro día cualquiera.

El establecimiento permaneció abierto al público, lo que provocó que indignación de usuarios digitales cuando las imágenes se hicieron virales en redes sociales. El hombre era un gerente de ventas que se enfermó dentro de la tienda, le dieron primeros auxilios y llamaron a una ambulancia, pero no fue suficiente.

Las pautas de Carrefour en esta casos, marcaron a los empleados “no sacar el cuerpo de su lugar”, pero lo que estuvo realmente mal fue que no quisieran perder ventas y decidieron rodearlo de cajas de cartón.

Ocurrió en Brasil, en el estado de Recife, el pasado viernes, 14 de agosto, según informa Reuters, pero es hasta hora que la viralidad del caso hizo que destacara, ante la indignación de la familia y de millones de personas en el mundo.

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Carrefour Brasil se disculpó y dijo respondió ante el tema por medio de un comunicado indicando que fue un error continuar con la tienda abierta:

“La empresa se equivocó al no cerrar la tienda inmediatamente después de lo sucedido para esperar el servicio fúnebre, así como al no encontrar la forma correcta de cuidar el cuerpo. Pedimos disculpas a la familia y estamos dispuestos para apoyarlos en cualquier forma que sea necesaria”

Finalmente, la respuesta más práctica fue cambiar sus procesos para futuros posibles casos, al incluir el cierre obligatorio de la tienda.

Este caso es un ejemplo para otras retailers de lo que no se debe hacer en estos lamentables incidentes que no se pueden controlar, pero cuya respuesta puede ser motivo de una grave crisis de marca.

El gigante francés registró ventas de 19.445 millones a nivel global, lo que supone un incremento de apenas 3,3 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior, según reveló por medio de un comunicado en el que señala que sin el efecto divisa, el crecimiento fue del 7,5 por ciento.

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