El Buen Fin 2.0

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El Buen Fin, la versión mexicana del famoso Black Friday, ha resultado ser una excelente herramienta para incentivar el comercio justo antes de iniciar el período más fuerte de venta en el año. Pero además, puede ser un buen pretexto para impulsar las ventas on-line y realizar estrategias que vayan mucho más allá de una simple rebaja de precios.

De acuerdo a la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI), el comercio electrónico creció un 30 por ciento durante el año pasado, y además estima que 7 de cada 10 internautas en México han realizado al menos una compra en línea.

Por otro lado, según la Secretaría de Economía, en el 2016 se reportó un incremento del 11 por ciento en las compras realizadas durante El Buen Fin con respecto al mismo período del año anterior, lo que se traduce en 10 mil millones de pesos más que en el 2015 y en 6 puntos porcentuales adicionales a los que la misma Secretaría habían estimado en un principio. A esto podemos añadirle que precisamente el 70 por ciento de dichas compras se efectuaron por medio de internet.

Sumemos también otros dos datos: según el estudio realizado por la AMIPCI, más de la mitad de quienes realizaron compras por internet en sitios extranjeros (el 53 por ciento), señalaron haberlo hecho en esos sitios porque deseaban “algo único”, es decir; un producto o servicio que no podían conseguir en otro canal o punto de venta. Por otro lado, el 52 por ciento de los encuestados este año, contestaron que fue para comprar una marca o producto no disponible en México.

Estos datos resultan muy inspiradores para El Buen Fin de 2017, que se llevará a cabo del 17 al 20 de noviembre próximos. Aunque por otro lado, esta vez seguramente estará más competido, previo a un 2018 que ya se antoja muy complejo por ser un año electoral en México y con una economía aún incierta. Sumado a eso, la fuerte presencia mediática de los grandes almacenes y supermercados, contribuirá a la gran saturación de comunicación que hemos vivido en años pasados.

Teniendo en mente lo anterior, valdría la pena aprovechar el período para dar un paso más hacia el siguiente escalón y no sólo considerar el precio como el argumento principal de venta, sino además crear estrategias que verdaderamente se desmarquen de nuestra competencia al ofrecer por ejemplo, productos exclusivos que sólo se venderán durante esas fechas, productos o servicios creados específicamente para El Buen Fin y beneficios adicionales que sólo puedan ser válidos para los compradores de ese fin de semana en concreto. El Buen Fin podría ser un pretexto para ir más allá de la venta de saldos o implementación de rebajas, es también una excelente oportunidad para lanzar nuevos productos o servicios, e incluso, una fase óptima para probar nuevas marcas y bienes.