Este mes InformaBTL cumple 6 años, y lo festeja llevando a sus lectores la opinión de los expertos sobre las nuevas tendencias y estrategias en el medio. Te presentamos la última entrega de esta serie de colaboraciones especiales.

Por Xavier Uranga

Twitter: @Xuranga

Director General de VUX Comunicación Integral

El BTL se puso de moda y todo el mundo trata de practicarlo. De hecho casi todas las agencias de publicidad tradicional abrieron sus propios departamentos de BTL para ofrecer el servicio a sus clientes.

Pero no cualquiera puede crear y sobre todo implementar, una buena campaña de ese tipo.

Un buen BTL hace la conexión de la marca con el target, en base al conocimiento que se tiene de éste. Si no conoces de la mejor manera posible a tu consumidor, no sabrás dónde impactarlo.

Al final el BTL es eso, publicidad impactante en el momento, para que haya recordación de la marca. Se pueden tener buenas ideas y hacer cosas simpáticas, pero hacer BTL es lograr que el mensaje llegue y atrape a quien compra tu producto.

La confusión y los errores se dan porque en la publicidad tradicional, se espera que el consumidor venga a ti. En cambio en el BTL, es la publicidad la que debe ir en busca del público objetivo hasta encontrarlo y sorprenderlo con lo que tienes que decir.

Se debe dar al publico objetivo esas “experiencias únicas” que le den la recordación que necesitamos, viralizando el mensaje de tal manera que llegue a todo el público que queremos impactar, apareciendo donde ellos se mueven, de manera que estén receptivos a nuestro mensaje, buscando los medios y situaciones idóneas para expresar las ideas de nuestro anunciante.

El BTL ofrece a los clientes maximizar su inversión con base a la innovación, creatividad, conexión con el target, servicio y calidad.

Bien es cierto que cada vez la lí­nea entre BTL y ATL es más delgada, ya que se busca que ambas vayan de la mano y den un mismo mensaje, dependiendo el entorno donde se promueve.

Sin embargo, cada vez se ha vuelto más difí­cil ofrecer nuevas ideas a los clientes en el rubro de BTL, limitado al público que lo ve en el momento, sin considerar que éste mismo mensaje se puede viralizar y usar en la campaña de manera masiva, a través de instrumentos como las redes sociales: un vehí­culo ideal y muy poderoso.

Cada vez son más los publicistas de agencias convencidos de que, cuando está bien hecho, el BTL potencializa la recordación del mensaje y hace memorable cualquier esfuerzo de comunicación comercial. Lo vuelve mucho más eficaz, ya que una cosa complementa a la otra.

Estamos convencidos en decirle al anunciante que por sí­ solo, cualquier esfuerzo de BTL no sirve para nada, hay que hacer también medios tradicionales, pero todo bajo un mismo concepto de comunicación. Cuando se es consecuente, se gana mucho en recordación.

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