EL mercado de las marcas blancas a nivel mundial está transitando por un buen comportamiento. Esto debido a que el consumidor está demandando cada vez más productos a un menor precio.

Esto también esta afectando la ventaja competitiva de las tiendas minoristas, ya que son las más beneficiadas de este tipo de estrategias, que buscan ofrecer características diferenciadas a través de estrategias enfocadas en desarrollar un sentimiento de conveniencia.

En España, Amazon ha comenzado a comercializar productos de alimentación bajo marcas blancas: Happy Belly, destinada a la venta de semillas, frutos secos y deshidratados, almendras y nueces, y Wickedly Prime, que ofrece una variedad de vinagres y pesto.

Según reportes, la incorporación a su catálogo de estos productos se enmarca dentro de su política de “enriquecer la experiencia de compra” de sus clientes del servicio Prime.

Por ejemplo, IRI en su reporte Pulse Report Chilled and Fresh H1 2016, muestra la participación del valor de las ventas de alimentos refrigerados y frescos en España, por categoría durante un período de 12 meses que finalizó el 20 de junio de 2016. yogurts ocupó el 21.3 por ciento del mercado.

De acuerdo con un reporte global de Nielsen, el desarrollo de las marcas privadas en los países desarrollados es bastante alto, y está enfocado esencialmente en un portafolio amplio de productos y diversos tiers de precios. Actualmente, las marcas privadas representa a nivel global el 16.5 por ciento de las ventas.

El ahorro es el factor primordial a la hora de escoger una ‘marca blanca’, especialmente cuando los hogares buscan reducir sus gastos (44 por ciento así lo prefiere). Mientras que el 81 por ciento de los consumidores prefieren que la exhibición de la marca privada este al lado de las marcas comerciales para ubicarlas fácilmente.