Marcas hay muchas a nivel mundial, pero no todas tienen el mismo impacto, ni el nivel de relevancia y posicionamiento entre el target.

Esto no siempre es debido a una mala calidad de sus productos o servicios, sino más bien a ciertos fallos, omisiones o desaciertos que se cometen mientras se realiza el branding.

De acuerdo con el Instituto Mexicano de Propiedad Industrial (IMPI), una marca es todo signo visible que se usa para distinguir e individualizar un producto o servicio de otros de su misma categoría, con el propósito de ser identificable a los ojos de los consumidores.

Una marca, cualquiera que sea, puede ubicarse gracias a elementos visuales como su logotipo, eslogan, colores, tipografía y alguna imagen que la acompañe; o también puede ser de fácil identificación por la calidad de sus productos, sus campañas de promoción, labor altruista, responsabilidad social, entre otros factores.

Todos los elementos anteriores forman parte de la construcción de una marca, pero no siempre lo que se elige al momento de hacer branding es lo más adecuado.

A continuación te enlistamos 5 errores que pueden poner en riesgo tu branding.

Perder de vista los valores e imagen de marca

Esto suele suceder cuando no se tiene bien definida la identidad de marca y lo que se desea reflejar, lo cual es preocupante porque puede ser que el consumidor no entienda del todo de qué va tu marca o que beneficios le puede dar.

Además de que puede causar confusión entre el target, es posible que su posicionamiento se vea afectado, al igual que su engagement y ventas.

Responder a modas

Al tratarse de una moda, es lógico que se tenga un periodo de vigencia, por lo que realizar un branding en función de un tema en boga no es lo adecuado. 

Unn branding debe dar a la marca en cuestión una permanencia en la vida y gusto de los consumidores, aun con el paso del tiempo, tendencias, acontecimientos sociales, competencia y cambios en los hábitos de consumo.

Si bien no todas las adaptaciones de una marca ante nuevas generaciones de consumidores se basan en el branding, sí es importante que se tenga claro el concepto, valores e identidad de la misma.

No usar los mismos elementos visuales en todos lados

No porque quieras promocionar tu marca vas a cambiar constantemente de colores, logotipo o eslogan. Sea donde sea que quieras llevar tu marca, es necesario que conserves una misma imagen en los formatos, medios y lugares donde pretendas que esté para no confundir al target.

Olvidar porqué se fundó la marca

Como se mencionó anteriormente, el consumidor actual no es estático, tiene hábitos de compra distintos y cambiantes con el paso del tiempo y demandas la cobertura de necesidades puntuales, por lo que un rebranding no es una mala idea, por el contrario, puede poner en el mapa nuevamente a tu marca, reforzar su imagen o tener un mayor alcance de consumidores.

Sin embargo, se opte por un rebranding o no, lo que debe mantenerse intacto es cómo surgió la marca, es decir, qué rige su permanencia y prestigio. 

No tener cuidado de con quién o con qué se asocia

En el caso del real time marketing, es tentador apropiarse de una tendencia, colgarse de ella, desarrollar una estrategia mercadológica y asociar tu marca con un evento viral, lo que bien podría darte mayor notoriedad en Internet.

Pero lo anterior no es sinónimo de una buena decisión, ni mucho menos de un éxito rotundo en términos mercadológicos, por el contrario, puede resultar contraproducente y perjudicar a tu marca.

Por eso se debe tener cuidado con que o quien se asocia una marca y no perder conexión, empatía y lealtad del consumidor.

Puede ser que una moda permanezca por largo tiempo y cautive a generaciones; quizá el modo de vida del consumidor obligue a hacer cambios al interior de una marca, pero si una de estas situaciones u otras motivan una modificación al branding, se debe hacer con cautela, sin olvidar los orígenes, valores, productos y/o servicios que ofrece una marca para que ésta siga en la mente y gusto del target.

 

 

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