Seguramente recordarán el caso de Paco, el joven vendedor de empanadas que hace unos días fue grabado en la playa y cuyo video se volvió viral. Pues es un excelente ejemplo de cómo un gran contenido, es capaz de sembrar un fantástico storytelling.

Iniciemos por el principio. El video publicado en redes sociales por una pareja de asombrados clientes, tiene un contenido fuera de lo común: el audaz discurso de un joven de tan sólo 15 años para vender empanadas en la playa, con un buen conocimiento de técnicas comerciales, una gran actitud y un léxico que ya quisiéramos ver en muchos profesionistas con mayores estudios y experiencia.

Un caso así no se puede pasar por alto. No todos los días escuchamos argumentos tan convincentes y espontáneos de quien menos nos imaginamos. Algo que es materia fértil para muchos medios de comunicación, ávidos de descubrir esa historia detrás del ya ahora famoso personaje; su storytelling.

Muchos fueron los cautivados que decidieron hurgar para conocer más. Tal fue el caso del famoso y mediático empresario Arturo Elías Ayub y varios medios de información, quienes rascaron para descubrir que aún podríamos maravillarnos más, pues el joven comerciante podía decir frases en varios idiomas, ya había leído algunos best-sellers sobre ventas, e incluso, rechazó la propuesta del famoso juez de Shark Tank México para trabajar con él y obtener una beca.

El célebre caso del “Mercadólogo del Futuro”, como él mismo se nombra, es una lección a libro abierto para todas esas marcas y personalidades que pretenden dejar un sello en su mercado y generar tanto notas de prensa positivas como un valioso “word of mouth”. Nos muestra como detrás de un contenido interesante, hay también una historia valiosa. Que sólo lo verdaderamente relevante se difunde de manera orgánica, con gran rapidez, y además, es deseado por terceras partes, capaces de detectar la gran oportunidad donde surge.

No dudemos que el ahora afamado adolescente Francisco Orihuela Ramírez, sea también buscado por varias compañías para aprovechar la ola del momento y avivar sus mensajes comerciales. Que sea el blanco de diversas estrategias de responsabilidad social que también busquen una buena tajada o bien, sea atractivo para algún político que pretenda hacerse publicidad en pro de su afán por apoyar a los “talentos emergentes”.

Mientras tanto, ya nos regaló una lección de marketing. No ha sido el primero ni tampoco será el último. Más ahora que las redes sociales son ideales para detectar y difundir grandes contenidos. Sólo falta una mejor curaduría de storytelling del lado de las compañías y las agencias, las oportunidades para las marcas, ya están ahí.

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