Uno los proyectos tecnológicos que más llamaron la atención en la víspera de las Olimpiadas fue “Tá no mapa” (Está en el mapa), una campaña de marketing que se planteó frente al enorme reto de ‘mapear’ las más de 300 favelas de Río.

En estas barriadas, que suelen ser inaccesibles por su alto nivel de inseguridad, más de 100 jóvenes que las habitan fueron parte de esta activación digital en la que han comenzado a capturar digitalmente sus barrios para que el mundo tenga información de ellos e identifique sus calles, callejones y puntos de interés.

La ONG AfroReggae invitó a los jóvenes a participar, y Google los capacitó para ser una especie de cartógrafos digitales a través de teléfonos inteligentes y datos móviles. Este trabajo ha permitido que, a la fecha, 30 favelas ya estén registradas en Maps y más de 3 mil puntos de referencia hayan sido identificados.

De hecho, uno de los sectores más beneficiados han sido los puntos de venta locales, que han podido recibir a compradores de las áreas vecinas, así como a turistas que en las zonas seguras visitan los restaurantes cercanos para conocer la gastronomía típica.

Los 10 mil 500 atletas que disputan los Olímpicos de Río se ven pequeños comparados con los casi 300 mil turistas que recibirá la ciudad, y diminutos frente a los casi 5 mil millones de espectadores que seguirán las competencias en el mundo.

Estas podrían ser los primeros Juegos Olímpicos para móviles, debido a que en la edición anterior, Londres 2012, de acuerdo con Statista el 29% de los usuarios de celular en el mundo tenían “smartphone”, ahora la cifra llega al 45%, con casi 7 mil millones de dispositivos.

Por eso, empresas líderes como Google han aprovechado esta cita para poner en marcha sus últimos desarrollos.

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