Al igual que empresas como Ford y GM, la marca automotriz japonesa Toyota también cederá a presiones a Donald Trump y construirá planta en el estado de Indiana.

Hace unas semanas, Trump amenazó a Toyota Motor Corporation por sus planes de construir una planta en Baja California, México. A través de una publicación en Twitter, el mandatario norteamericano advirtió que no permitiría que la firma automotriz produjera su modelo Corolla en territorio mexicano.

Mediante un comunicado emitido por la multinacional, destinará 600 millones de dólares a la implementación de una planta de embalaje que estará ubicada en Princeton, en Indiana, en Estados Unidos, con la cual se habrán de generar 400 nuevos empleos.

Dicha inversión forma parte de un plan de gastos de 10 mil millones de dólares que se tienen estimados para los próximos cinco años, y que tienen como propósito expandir y modernizar sus fábricas en Estados Unidos.

La nueva planta ubicada en Indiana aumentará la producción del modelo Highlander, la segunda camioneta SUV más vendida de Toyota en Estados Unidos, que registró 40 mil unidades vendidas.

La empresa de origen japonés, quien obtuvo ingresos de más de 250 mil millones de dólares durante 2016, ahora se suma a otras empresa automotrices que a inicios de año también cambiaron sus planes de inversión dadas las amenazas del presidente Donald Trump.

Tal es el caso de Ford, compañía estadounidense que anunció la cancelación de una planta en San Luis Potosí, una decisión que según el CEO de la empresa no se debió a la presión del mandatario, aunque ya antes se había mencionado que tal decisión sí estuvo influenciada por Trump.

 

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