Prescindir de ciertos gastos es una realidad, aunque en varias ocasiones el deseo hace que un consumidor compre un artículo sin necesitarlo. Sin embargo, hay gastos que no se pueden omitir.

Uno de ellos es invertir dinero para satisfacer una necesidad básica de todos: comer. Según datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2016, elaborada y publicada por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi), las categorías de alimentos, bebidas y tabaco son a las que más dinero destinan los mexicanos (32.5%), es decir, poco más de 331 mil millones de pesos en todo el país, cada tres meses.

Intercambio de marcas, opción para ahorrar en la comida

Si bien cubrir la necesidad primaria de comer es la que más demanda ingresos, siempre hay la posibilidad de ahorrar al momento de desayunar o tomar un refrigerio, además de ser algo que no disgusta a las personas, por el contrario, se busca gastar menos.

El Índice de Confianza del Consumidor, realizado por la agencia Nielsen, mostró que 33 por ciento de los mexicanos cambiaría a marcas más económicas de alimentos para así disminuir su gasto en cada comida, mientras que otro 27 por ciento optaría por reducir su solicitud de comida a domicilio.

Mientras que 45 por ciento de los mexicanos prefieren ahorrar de manera general, y otro 39 por ciento usas su ingresos para pagar deudas, una forma de hacer esto aún más sencillo es mediante una disminución en su gasto destinado a su alimentación, a través de la sustitución de marcas o alimentos.

Luis Lazcano, director de Marketing de Gum & Candy Mondelez, expresó en entrevista para InformaBTL que es difícil que un consumidor sea fiel a una marca, y más cuando un producto no está visible en anaquel o junto a el hay uno de menor precio, pero con la misma cantidad de contenido, un hecho que eleva las probabilidades de que el shopper cambien de decisión.

 

 

 

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