La interacción de las marcas con los consumidores ha dado giros impresionantes en los últimos años. Nuevos dispositivos, canales y novedosas herramientas digitales les ha ayudado a ofrecer una experiencia de compra superior. De esta manera se han posicionado cada vez más, al grado de ser consideradas factores determinantes para la diferenciación dentro de un mercado.

Así las compañías han mejorado su toma de decisiones en situaciones más complejas debido a la gran cantidad de información que pueden analizar objetivamente los departamentos de marketing o agencias especializadas.

Debido a que las marcas escuchan y observan las nuevas prácticas que adoptan sus consumidores, destinan parte de su presupuesto para realizar campañas que impacten a su público objetivo.

En el Viejo Mundo, por ejemplo, en los últimos años las estrategias de marketing más utilizadas por las empresas españolas para captar clientes durante han sido: e-mailing, redes sociales, ferias, adwords y telemarketing, según datos de SoftDOit.

Todo apunta a que las marcas desean que los consumidores visiten sus puntos de venta físicos, las contacten a través de varios canales y, sobre todo, tengan el mejor servicio para obtener su fidelidad.

De acuerdo con GroupM, se calcula que el gasto destinado a estrategias de marketing directo en Europa fue de 115,000 millones de dólares en 2017.

Firmas como Renault, Campofrío, Burger King, Cinemes Texas, entre otras, destacan por haber realizado sorprendentes campañas de marketing directo en 2017. Una estrategia que les permite tener una mayor interacción con sus consumidores, más allá de lograr únicamente interés o deseo en su marca.

Después de todo, una lección que dan las marcas de Europa al mundo, es la importancia de utilizar una amplia gama de canales para comunicarse con los clientes. Debido a que hoy en día los consumidores desean realizar transacciones en cualquier lugar y a través de cualquier medio.

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