Los beneficios de ser un novato los descubrió: Sócrates. El filósofo griego, se enteró un día que el oráculo de Delfos lo había proclamado el hombre más sabio del mundo. Esto lo perturbó tanto que no se creía digno de tal titulo. Se sintió incomodo.

Esto lo llevó a recorrer Atenas en busca de alguien más sabio que él. Sostuvo numerosas conversaciones con políticos, poetas, artesanos y otros filósofos, y se dio cuanta de el oráculo tenía razón.

Todas las personas con las que habló estaban  muy seguras de lo que decían, y se arriesgaban a dar firmes opiniones sobre temas que desconocían. Sócrates comprendió que su superioridad era saber que no sabía nada. Esto abría su mente a las cosas tal como eran.

La ausencia del conocimiento

Esta actitud de ignorancia fue básica para todos. La tuvimos de niño. Cuando tenías sed de conocimiento observabas el mundo de cerca y así, asimilabas gran cantidad de información. Todo era motivo de asombro. Sin embargo, con el tiempo nuestra mente tiende a cerrarse. En algún momento creemos saber todo, y nuestras opiniones se vuelven firmes y seguras. Pero actuamos así por miedo.

Nos guste o no. El miedo nos controla la mayor parte del tiempo. Lo que debes hacer es recuperar la mente que tenías de niño: abrirte a la experiencia del momento presente, y no cerrarte ni fantasear en tu mente. Incluso, deshazte de tus creencias más preciadas.

No limites tu visión del futuro

Para pasar de un principiante en cualquiera área de tu vida a un experto. Tu meta debe ser aprender por medio de la experiencia, para lograrlo, ten en cuenta estas recomendaciones:

1. No pongas barreras en tus interacciones sociales.

2. Permite el acceso de ideas diferentes.

3. Asiste a eventos y lugares ajenos a tu realidad.

4. Varía tus fuentes para poder ver las cosas desde varios ángulos.

5. Permítete ver con libertad el panorama completo de las cosas.

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