Emprender un negocio es uno de los retos más grandes que una persona puede enfrentar en la vida. Para ello, se destina esfuerzo, talento, perseverancia y en muchas ocasiones, los ahorros de varios años de trabajo; esperando que esa fórmula traiga el éxito como consecuencia. Sin embargo, iniciar un negocio representa una serie de complejidades difíciles de sortear y que van mermando las posibilidades de los emprendedores. 

En este contexto, te compartimos cuatro de las razones más frecuentes por las que no se alcanza el éxito luego de emprender un negocio:

1.- Desconocimiento del mercado

Confiar demasiado en la calidad del producto o servicio que se va a ofrecer, puede ser el primer paso al fracaso. Por lo que al comenzar cualquier proyecto es imprescindible realizar estudios de mercado que nos permitan conocer tanto las posibilidades de posicionamiento de este bien, así como las características del target al que irá dirigido. Estos estudios también permiten trazar directrices claras y útiles en los momentos de incertidumbre que se puedan presentar durante los primeros meses del negocio.

2.-  Rodearte de los colaboradores incorrectos

Aunque buscar financiamiento es uno de los pasos más importantes para emprender, es preciso que al recurrir a alianzas que muchas veces persiguen un fin estrictamente financiero, tengamos en cuenta que el dinero es una parte y la comunión sobre el proyecto es la otra. En ese sentido, un buen socio es aquel que además de aportar en lo financiero al proyecto, también comparte plenamente su visión. 

3.- Mala administración

Cuando un proyecto comienza a rendir frutos, se presenta otra disyuntiva importante, consistente en cómo manejar el flujo de recursos que se generen. La reinversión previamente diseñada y una administración disciplinada, son claves para que se logre el éxito deseado.

4.- Subestimar los recursos necesarios

Con frecuencia los emprendedores restan importancia a estrategias de marketing y a otros recursos intangibles, como la capacitación del personal y las relaciones que se van generando en el sector o industria de que se trate, que en muchas ocasiones resultan igual o más importantes que el elemento financiero.

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