Tras seis meses de negociación, los empleados franceses ya no están obligados a revisar correos electrónicos ni ningún otro tipo de información alusiva a su empleo cuando estén fuera de la oficina o lugar de trabajo.

Con esta ley se permite a los empleados desconectarse por completo de su trabajo cuando no estén en horas laborales, por lo que no tendrán ninguna obligación de contestar llamadas o emails estando fuera del horario laboral.

“Los empleados dejan físicamente la oficina, pero no dejan su puesto de trabajo. Permanecen unidos por una especie de correa electrónica”, afirmó Benoît Hamon, miembro socialista del Parlamento y ex ministro de Educación francés a la BBC. Todos los estudios muestran que hay muchos más problemas derivados del estrés laboral de los que solía haber, y es un estrés constante, aseguró Hamon.

La ley no significa que al salir del puesto de trabajo no se puedan responder las llamadas, sino que se abre la posibilidad de que trabajadores y empleadores pacten lo mejor para la empresa y los empleados. Se quiere evitar que no se descanse en ningún momento y así favorecer la convivencia familiar, con amigos y que el empleado tenga tiempo libre para realizar otras actividades.

En ese sentido, la empresa Orange se convirtió en una de las primeras en aceptar e implementar dicha ley. De igual manera, la compañía de telecomunicaciones quiere que sus trabajadores establezcan periodos de tiempo en los que no usen la mensajería ni el teléfono.

Según el ensayo denominado “Burn-out: Cuando el trabajo se convierte en una enfermedad, del doctor  Francis Baumann, la depresión y la ansiedad generalizada son dos enfermedades derivadas de un exceso de trabajo, aún fuera de la oficina, dos padecimientos que según su estudio aqueja a cerca de 4 millones de franceses que, trabajando para una empresa o teniendo su propio negocio, es algo que los perjudica.

 

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