Viendo la serie Mad Men desde una perspectiva más amplia, los personajes principales no la tenían tan difícil. Las plataformas de comunicación eran pocas, entre ellas: T.V. con pocos canales, prensa, radio, volanteo… entre otras pero contadas.  Retener la atención de la gente no era tan complejo, sólo había una pantalla para ver a la vez y hoy estamos viendo tres pantallas al mismo tiempo, hasta cuando estamos manejando. –Don´t text and drive-, por cierto, si es que estás leyendo esto desde tu auto, mejor sigue en tu camino hasta estar estático y debajo de tu coche.

Hoy ¿cuántas plataformas existen para hacer publicidad? De esas mismas plataformas, ¿cuántas opciones tenemos para ver algo? ¡Cuántos canales en la T.V!, sin entrar en contenidos de Netflix, Blim, etc. Internet, donde cada red social evolucionan su modelo para innvoar y retener a los usuarios el mayor tiempo posible ¿para que? para vender publicidad.

Plataformas que hacen hasta lo imposible por retener a los usuarios. ¿Qué ha ocasionado todo esto? Hacernos inmunes a la publicidad, ya no la vemos, no la “pelamos” y hasta nos molesta ver un anuncio, más en digital cuando te obligan a ver una marca para ver un contenido que te interesa.

Me sorprende saber cómo hay plataformas que te imponen la publicidad como si fuera un castigo. ¿No quieres ver anuncios? ¡Paga!, ¿no quieres pagar? ¡Chútate mis auncios! Como es el caso de miles de apps pero el ejemplo más claro es Spotify. ¡Qué bajón de fiesta es que estés con tus amigos bailando y entra una linda voz sugiriéndote que te cambies a Premium para no esucharla! Me genera conflicto estos formatos donde viven de los anunciantes pero te los ponen como un castigo divino.

Las revistas pierden cada vez más terreno pero hay marcas que siguen pautando, pasa lo mismo con los espectaculares; en la T.V. ¡wait! ¿cuándo fue la última vez que la viste, con excepción de que haya habido algún un partido importante? Dudo que te hayas quedado a verla para ver La Risa en Vacaciones 9.

Debemos aceptarlo y se los digo como publicista, -y no me veo dedicandome a otra cosa, amo lo que hago-, a todos nosotros nos caga la publicidad, no la queremos ver, es intrusivo, es molesto, ya no le creo a las marcas.

¿Qué debemos hacer? Evolucionar formatos, cambiar la manera de comunicar productos, dejar de ser old school con prácticas de Mad Men. Un recurso infalible es y siempre lo será la creatividad, asombrar a la gente. Odiamos la publicidad pero no la buena publicidad, esa nos divierte.

Debemos generar contenidos disruptivos, tener su propio storytelling, buscar cómo integrar a las marcas con la vida de la gente. Innovar un producto, generar nuevos formatos de venta para las marcas, generar experiencias.

Es necesario maximizar los esfuerzos creativos a tráves de PR, la gente le hace más caso a un contenido a un anuncio pagado. Hoy ya no debemos pensar en BTL, ATL, DIGITAL, etc… sino en ideas, no en plataformas. Innovar los formatos de cómo comunicar, salir de nuestra zona de confort y buscar caminos y medios no explorados.

Tienes que romperte la cabeza para saber cómo ayudar a la sociedad a tráves de una idea y una marca, esas marcas caen bien. Les enseñaré mi anuncio favorito, el caso que cambió mi visión de hacer publicidad y donde estoy trabajando muy duro con todo mi equipo para cambiarnos el chip y pensar en ideas que ayuden a las marcas a crecer haciendo comunicación que no parezca  publicidad.

Estamos trabajando para innovar el formato de agencia de publicidad por el de una agencia de ideas. Suena difícil y realmente lo es pero no es algo imposible. Si nosotros como publicistas no cambiamos los formatos, nuestro trabajo dejará de ser relevante para la gente y por ende para nuestros clientes y de esto vivimos. Nuestra industria entrará en crisis si seguimos pensando igual.

 

 

 

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