Un importante momento de reunión familiar es la comida y la comida suele empezar con este delicioso platillo: la sopa. Hay una gran variedad de sopas, desde las cremas, las sopas aguadas (aquellas que son pastas con caldo), caldos con verduras, las pastas como el espagueti entre otras.

Hay algunos de estos platillos que se han subido a la tendencia de la practicidad, desde las sopas en vaso (que se consumen fuera, pero también dentro del hogar), las listas para preparar, estas si se necesitan preparar en olla, pero solo se agrega agua o leche según sea el caso. Pero a quienes les gusta cocinar también hay un punto intermedio, por ejemplo, para las sopas aguadas hay caldo en polvo o puré de tomate, o si será algo más elaborado como un fussilli arrabiata o a la boloñesa, bueno se puede también comprar las salsas para pasta.

Definitivamente se puede comer muy rico en casa sin tanta inversión de tiempo. La pregunta es ¿cuantos hogares están aprovechando estos beneficios?

En cuanto a sopas encontramos que el 87% de los hogares las compraron en el último año, en promedio en 10 ocasiones. Sin ánimos de alborotar su apetito, les platico por ejemplo, que en cremas los 2 sabores que más compran los hogares son: champiñón y elote. En cuanto a sopas de pasta pero ya preparadas es el fideo quien ocupa el primer lugar. Si se trata de las pastas para preparar encontramos que el fideo y el espagueti pelean por el primer sitio. Esta si es una pelea compleja, ya que en cada hogar en un año compraron 8 tipos distintos de pasta. En un año se compra 30 veces pasta. La fortaleza del fideo es la frecuencia, en 11 ocasiones se compra (nadie la iguala).

El caldo es otro clásico en la preparación de sopas, el 96% de los hogares lo compran y el puré de tomate es adquirido por el 70% de los hogares. Las salsas para pasta no tienen este alcance todavía, el 17% de los hogares la compran.

El día de hoy quise platicarles de una categoría que a la mayoría les gusta (quizá algunos de los lectores no y piensen como Mafalda respecto a este alimento) o por lo menos en casi todos los hogares se consume algún tipo de sopa. Hoy en día en el 45% de los hogares mexicanos se suele comprar comida lista y el principal motivo de compra es porque no tienen tiempo para cocinar, seguido de que les simplifican la vida pero las siguientes dos posiciones está el que ven estos productos como una indulgencia, ya que son elegidas por ser deliciosas, o por ser la única forma que pueden consumir algunos platillos que no saben o creen que no podrían preparar.

Por cierto, veíamos en un análisis que las amas de casa más jóvenes (principalmente Millennials) son quienes menos ven programas de cocina. Para llegar a este público hay que ver las opciones de practicidad como comentamos hace algunas columnas (en todo sentido desde las tiendas hasta los productos) o llegar a ellas a través de redes sociales, donde cada vez vemos más videos de cómo preparar cosas deliciosas.

¡Cuéntenme a @kwpfabian que tema les gustaría que cocine en la próxima columna!

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