Todos en algún momento (especialmente los mercadólogos) hemos visitado un mercado local para realizar compras de productos básicos. En los mercados es común encontrar a los comerciantes que, en una primera lectura, realizan las mismas actividades para cerrar una venta. 

La mayoría de los negocios que operan en estas condiciones son informales. Se estima que un vendedor informal gana hasta 500 pesos diarios, según datos de la Alianza Nacional de Pequeño Comerciantes (Anpec). Uno de los grandes problemas que genera el comercio informal es la evasión fiscal que generan la piratería y el contrabando. Ceba señalar que el mercado informal va en aumento por la mercancía obtenida de los robos al transporte de carga, que se estima hay un registro de al menos 5 mil 538 carpetas de investigación desde 2018 hasta 2019. 

El comercio informal genera el 22.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), y se genera por el 56.7 por ciento de la población ocupada en condiciones de informalidad. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el 77.5 por ciento del PIB lo genera el sector formal con 43.3 por ciento de la población formal ocupada, donde por cada 100 pesos generados 78 pesos provienen del 43 por ciento de los ocupados formales, mientras que 22 pesos corresponden al 57 por ciento de ocupados en informalidad.

Pero si analizamos un poco la estrategia que siguen este tipo de negocios evidentemente no se compara con lo que un negocio establecido puede ofrecer al consumidor. En efecto, hay comercios que generan productos y servicios, pero que aún no operan en un marco legal. Al contrario, obtendrían beneficios para sus trabajadores como seguridad social y prestaciones sociales. 

En el camino de entregar una mejor experiencia al cliente y ofrecer productos de mayor calidad es importante que los operadores de esos negocios evalúen el crecimiento que podrían obtener si estableciera un plan de marketing sólido. 

Te recomendamos:

SUSCRÍBETE A LA REVISTA IMPRESA A UN PRECIO ESPECIAL