Era agosto de 2018, un mes que, al parecer, sería igual que otros en el año, o tal y como hubiera acontecido el de un año antes. No obstante, a las afueras del parlamento de Suecia estaba ella, Greta Thunberg, una adolescente tan común como cualquier otra chica hasta que su presencia no pasó inadvertida, pues se manifestaba para demandar soluciones ante el cambio climático, una protesta que días y a poco más de un año después se convirtió en un movimiento global que ha logrado ganar la empatía y apoyo de millones de personas.

Con la creación del movimiento Fridays for Future, la activista del medio ambiente ha conseguido incrementar el nivel de gente que comparte sus valores e ideales. En la protesta de marzo de 2019, Greta reunió a poco más de un millón de personas, cifra que superó en la realizada en septiembre pasado al registrar alrededor de 4 millones de asistentes, según señala el medio Esquire.

Ante su poder para movilizar personas de distintas edades y lograr que jóvenes y niños se unieran al movimiento, en mayo de ese año la revista estadounidense TIME la incluyó en su publicación, catalogándola como “líder de la próxima generación”. Siete meses después, este mismo medio impreso y digital la coloca en su portada y la nombra “la persona del año”, hecho que se ha vuelto noticia mundial, esto no solo por tratarse de una mujer, sino también por su corta edad, pero sobre todo por la capacidad que ha mostrado para mover masas e incentivar una reflexión sobre los efectos del cambio climático y las acciones que deben realizarse para contrarrestarlo, teniendo como uno de sus discursos principales el que políticos y CEO engañen a la sociedad sobre las supuestas iniciativas que llevan a cabo cuando, según Greta, no han realizado nada a favor del medio ambiente.

Del activismo ambiental al surgimiento de un influencer

Muchos podrían decir que Greta Thunberg y las personas que la rodean, ahora aprovechan su nivel de exposición y fama para lucrar con un movimiento a favor del medio ambiente y una mejor calidad de vida, algo que puede ser o no cierto.

Lo que no puede negarse es el hecho de que, con solo 16 años, la joven sueca ha forjado un poderoso personal branding, basado en un discurso que no suena forzado, sino más bien propio de su edad, esto gracias al uso de palabras que emplea, la forma en cómo estructura sus mensajes, tono, momentos en que los expresa y la temática que aborda.

Además, al ser una adolescente y no un líder político, su discurso resulta más creíble, lo cual permite que genere confianza entre las audiencias y, en consecuencia, surja una identificación con su causa, lo cual se ha podido percibir en el número de asistentes a sus manifestaciones.

Al crear un personal branding con dichas características y tener un alcance global, la consecuencia es que Greta ha pasado de ser una activista a una influencer.

Si bien este término suele asociarse únicamente a marcas y a una época moderna, el influenciador no siempre tiene que estar vinculado con una corporación o vivir siempre en redes sociales, basta con tener la capacidad de generar audiencias a fines, con los mismos valores, objetivos y propósitos para que se dé una empatía y, en consecuencia, se despierte cierta admiración, respeto y credibilidad hacia alguien, algo que ha ocurrido con la activista y que hacen de ella una influencer de las nuevas generaciones.

Tan solo en su cuenta de Twitter, Thunberg registra más de 3.2 millones de seguidores, y sus publicaciones reportan arriba de 3,000 comentarios.

En el caso de México, Yalitza Aparicio es una de las mujeres y personajes que también ha logrado convertirse en un influencer y crear un personal branding sólido, que empata con los valores e ideales de muchas personas.

Desde su aparición en la película Roma, a finales de 2018 y tras su nominación en los premios Oscar, la actriz oaxaqueña es actualmente una portavoz de los derechos de las mujeres y de las comunidades indígenas del país, lo cual la ha llevado a ser embajadora de buena voluntad de la ONU, además de participar en diferentes campañas de varias marcas, en donde el storytelling con mensajes de superación, lucha, respeto de los derechos y esfuerzo por alcanzar metas son solo algunos de los temas que yacen en las historias que se han contado a través de las actriz.

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