El éxito que nunca fue

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Jaime Torres columnista InformaBTL
Jaime Torres columnista InformaBTL

Este cierre de año, es un momento ideal para guardar al menos, un minuto de silencio por todas esas grandes ideas que matamos en el camino. Por los grandes éxitos que se quedaron en el tintero, pero nos dejaron un gran legado de aprendizajes.

Durante el 2016, y en años pasados, he visto cómo potenciales ideas han muerto incluso segundos después de haber sido concebidas. Probables éxitos que se quedaron ahí por múltiples razones, entre las más comunes: la falta de experiencia o de talento, el miedo a hacer algo que no está precisamente solicitando el jefe, o el temor a tomar una acción arriesgada y mejor optar por el juego seguro.

Probablemente, después veremos esas ideas. Realizadas por otra marca, incluso nuestra competencia, y por un equipo con igual o menor talento, pero mayores agallas. Entonces recordaremos con un ánimo de nostalgia y frustración, como esa idea fue primero nuestra, pero la dejamos ir o perdió la vida cuando la propusimos. Por ser demasiado arriesgada, por incomprendida, por pensar que el mercado “todavía no estaba preparado“, porque vaticinamos que al jefe no le gustaría y sería rechazada.

Pero no todo está perdido, y como sucede con todo lo malo y por virtud de una naturaleza sabia, nos queda el aprendizaje. Si somos listos, atesoraremos la lección de lo que implica volver a cometer el mismo error. Tendremos la oportunidad de recapitular lo que pudo haber sido y no fue. Aprenderemos a evadir asesinos de ideas, porque he visto como el miedo y el conformismo se contagia en ambientes infectados por la mediocridad y la desidia.

Este cierre de período, es un gran momento para prepararse y desarrollar una mentalidad fértil, para sacar todas esas grandes ideas que se quedaron en el cajón durante todos estos meses y dedicar tiempo a construir nuevas. Sabemos bien que el 2017 será aún más difícil, se habrán hecho más cosas y será más complicado sorprender a nuestro mercado objetivo. El éxito que pudo haber sido ya no fue, ahora nos toca crear el triunfo que podrá ser.

Ahora, todavía podemos llorarle a nuestras ideas muertas, pero en el futuro tengamos presente lo que bien decía mi profesor de historia en la preparatoria:

La victoria es de los audaces, no necesariamente de los más fuertes, ni de los más ricos, sino de los que salieron al campo de batalla armados con su pasión.

En el ámbito de la comunicación BTL, más que nunca, la guerra se pelea allá afuera, en las calles y en las redes sociales propias y ajenas. Los audaces serán los primeros. Los segundos no pasarán a la historia.