¿Alguien no se dio cuenta de que estaba aquí el personaje de la vida real que inspiró la película de “El Lobo de Wall Street”? Pues sí, vino a la Ciudad de México. No fue una fake news más, lo confirmé de muy buena fuente cuando leí la nota de Arely Sánchez en la sección de negocios de el periódico Reforma.

Arely es una periodista sensata muy astuta, ácida y crítica. Como lo son los buenos periodistas con rigor del bueno y oficio. La prefiero mil veces de amiga y compañera de copas que de enemiga.

Cuando vi el encabezado de su nota se desvelaron mis sospechas: “Esperaban más del lobo”, dictaba. Lo sabía, pensé. Muchos días antes vi que la gente compartía la publicidad digital del seminario en sus perfiles de Facebook. Entre asesores de seguros, vendedores y comerciales. Después, lo que observé, fueron las ya clásicas fotos y selfies que gritaban que estaban en el lugar de la conferencia y muchas con la figura central. El Lobo de Wall Street de carne y hueso. Era demasiada experiencia de vida por tan poco dinero.

Cuando me metí para investigar en el perfil de Facebook de Premiere Contact Events, con su corporativo en la ciudad de Cancún, Q. Roo, el organizador principal, algo me decía que esto no saldría muy bien. El tono de comunicación lo percibí entre engañoso y sobrevendido. Y la nota de Arely Sánchez me lo confirmó.

¿Por qué los asistentes a la conferencia de Jordan Belfort “El Lobo de Wall Street” se sintieron engañados?

  1. Les sobre vendieron una experiencia. Una mezcla entre conocer a la ilusión de Leonardo Di Caprio y una ficción.
  2. No había contenido relevante ni claridad para el mercado mexicano.
  3. Cuando convocas y vendes boletos para ver a un conferencista es indispensable que la gente reciba beneficios tangibles al asistir y pagar su boleto. Si no, se sentirán engañados y no generarás negocio a futuro, sólo será algo a corto plazo y que generará una mala imagen a los organizadores y dificultará convocar para experiencias similares en el futuro.
  4. Es mucho más fácil que la gente publique y presuma que asistió al gran evento o conferencia que cuente su mala experiencia o desaliento por asistir y pagar algo que no llenó sus expectativas.
  5. Más vale una utilidad menor que una mala fama. Y se vio muy claro que los organizadores de este evento prefirieron ganar dinero a compartir experiencias, contenido y generar un movimiento emprendedor.
  6. Según la nota de Reforma, a los 75 minutos de los 90, el conferencista ya no sabía de qué más hablar. El evento según los asistentes, estaba desorganizado y aparecieron costos ocultos.

Quizá Premiere Contact Events, según mis cálculos recaudó cerca de 9 millones de pesos por organizar la conferencia, que en un principio todo parece ganancia, pero a largo plazo perderá mucho.

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Estudió comunicación en la Universidad Iberoamericana. Es maestro en Producción Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid. Docente en la universidad Centro, universidad dedicada a la profesionalización de la creatividad y la mercadotecnia, donde imparte la materia de Administración de Comunidades Digitales. También ha dado clases de Comunicación, Mercadotecnia y Publicidad en la Universidad de la Comunicación, en la Anáhuac de Puebla, en La Salle, en la Universidad de las Américas de Puebla y en la UDLA de la Ciudad de México. Es un fiel aliado estratégico y operativo en la comunicación y mercadotecnia de las personas y las marcas. Fundó -y dirige- agencias de marketing de nicho y Relaciones Públicas como InTrend, The Next Marketing, InTrend Sibarita y Party Animal. Escribió los libros Las Nuevas Tribus Urbanas y Yo digital, ambos editados por editorial Kätedra. Consultor y conferencista especializado en estrategias de comunicación, relaciones públicas y mercadotecnia. Consejero editorial del periódico REFORMA. Ha diseñado y producido eventos para El Palacio de Hierro, Mastercard, Don Julio -Diageo-, Kantar Worldpanel, Kantar TNS, Kantar Millward Brown, Expo China México, BLN (Bodegas La Negrita, DSM (Alimentación y salud) y La Europea, entre otras. Miembro de diferentes consejos consultivos editoriales y empresariales. Inquieto, disruptivo y apasionado. He sido de todo. Sin miedo a siempre volver a empezar.