Cuando nos dirigimos a nuestros clientes, es necesario redactar diversos correos electrónicos. Sin embargo, olvidamos que en el medio se recibe varios de éstos durante el día. Así que hay que evitar ser uno más del montón.

La mejor idea es no utilizar las frases comunes que orillan al receptor a perder el interés. Así que sugerimos revises la redacción de tus correos antes de dirigirte a tus clientes.

Los errores al enviar un correo a los clientes

Abrir y responder correos es una de las tareas diarias de todas las personas que trabajamos en oficina. En el caso de las relaciones comerciales, los clientes esperan información indispensable para llevar a buen término las adquisiciones. Es muy probable que no estén interesados en leer frases trilladas y poco relevantes.

Para evitar confusiones y de plano ser eliminados, hay que eliminar las siguientes frases de tus correos:

  • Muy apreciable

Esta frase pretende ser cálida, pero queda en una muy seca y el acercamiento es demasiado formal.

  • Señor Enrique Del Río…

Aunque esta frase es correcta, es demasiado formal como para querer forjar una relación duradera. Hay que ser más amigables y un poco menos formales. Además hay que evitar los errores en los nombres y apellidos.

  • Espero que te encuentres excelentemente bien

Más que ser amable y cordial queda en lo trillado, vacío. Muchas veces no conocemos de frente a los clientes, por ello no hay que ser exagerados, ni con expresiones aburridas. Ser concretos y amables sería la fórmula ideal.

  • El precio más bajo, garantizado.

No se puede pedir que los clientes nos crean que los precios que ofrecemos son los más bajos, pero si que la calidad es la firma de nuestra marca. Él y tu marca están obligados al pensar en calidad. Ofrecer calidad y nada de mentiras.

  • Presupuesto sin compromisos.

Al entablar comunicación contigo, el cliente sabe que tiene que escucharte para saber qué vas a ofrecer en tu venta. La propuesta puede o no ser aceptada, por eso está de más decir que no habrá compromiso, pues en realidad no lo hay.

Lo más lógico es ser honesto y concreto. Las relaciones fingidas no llegan muy lejos, procura que tus clientes se sientan en contacto y parte de la familia.

 

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