Ayer concluyó la segunda edición del Buen Fin :), en esta edición se apilaron los días siguiendo el puente conmemorativo a la revolución mexicana, en esta ocasión lo que revolucionó fueron los precios, los flujos en las tiendas y las repeticiones en los deslices de tarjetas de crédito y débito.

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Sería muy obvio decir que la estrategia de promoción sirve para estimular la utilización del crédito bancario, tan obvio que ningún banco participo con alguna promoción durante este puente, lo que hicieron fue participar como el aval para que se diera un eufórico apalancamiento casero.

Digo casero porque no todos sabemos utilizar con arte financiera el plástico, algunos son tan hábiles que consiguen beneficios totalmente gratuitos, premios y recompensas que a la vista de todos son costosos privilegios. Usar el crédito debe ser la consecuencia de la cultura financiera, educación que en nuestro país esta en pañales.

Como comentaba en Twitter: “Me encanta su actitud de quejarse del Buen Fin :) mientras andan de tienda en tienda”.

Es precisamente esta cultura lastimosa del mexicano, la de lloriquear por cualquier rincón conmiserándose por sus desgracias, mientras las desgracias son tan aparentes como ilusorias. Para los mercas el puente representó un trabajo de investigación bastante nutrido para analizar la conducta del consumidor, la estrategia “lloro y compro” es tan sólo una vertiente de este vals mexicano en donde encajan muchos tipos de consumidores (espero recuerde aquel vals chileno de mediados del siglo pasado, donde se dividen los perfiles del consumidor)

LO BUENO :) En esta edición fueron más los establecimientos participantes, la actitud de los empleados en la mayoría de los lugares era inmejorable, era la forma en la que nos deben tratar todo el año, las ofertas mientras son peras o son manzanas representan ahorro de dinero o conversión de él, así que pueden existir los detractores, los beneficiados aún sonríen de felicidad.

LO MALO :( La información no bajó de la forma correcta en todas las empresas, había desinformación en algunos empleados, lo malo el excesivo trabajo para ellos, las filas interminables, el mal humor de los compradores, las peleas de señoras por un mismo artículo, los niños llorando por llevar mucho rato en un solo lugar, las deudas mayores a la solvencia, malo muy malo, los que por escepticismo crepuscular (por el estreno) no salieron ni a que les diera el sol.

LO FEO :| Era el tiempo indicado para renovar la decoración de la casa, amueblar la empresa, modernizar en equipos la oficina, lo feo es que la visión se tuvo hasta que los días del Buen Fin comenzaron a correr. Fea la actitud de algunas personas de cómo siempre desprestigiar al marketing por argumentar que atacamos débiles, pues dicen que la mercadotecnia es ponerle una pistola a cada persona para que hagan cosas que no desean.

He estado muy activo observando como se sucintan los hechos, también implementé un par de estrategias para las empresas que asesoro, me he dedicado en cuerpo y alma a twittear al respecto, síganme en @artglez, los tweets son gratis.

Les dejo una promoción que me mato de risa, sean felices, con Buen Fin o sin el, al “fin” de cuentas, ese es el “fin”.

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