Aun cuando en México el gusto por acudir a puntos de venta se mantiene, incluso por aquellos clientes que son compradores en línea frecuentes, no se puede negra el hecho de que el e-commerce sigue ganando terreno en el país.

Solo de 2010 a 2016, el valor de mercado del comercio electrónico en la República Mexicana pasó de 24.5 a 329.8 millones de pesos, según datos de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO).

En términos de ventas e ingresos también ha tenido importantes cambios. De acuerdo con información de Statista, durante 2018 las ganancias por ventas del canal online se reportaron 8,060 millones de dólares, monto que para el año 2023 podría alcanzar los 12,780 millones de dólares.

Las ventajas que ofrece, así como lo cotidiano que ha resultado ser el e-commerce también ha conseguido que los clientes en el país se sientan más motivados a comprar de manera recurrente.

La AMVO también reveló que un 38 por ciento de estos shoppers adquieren algo en línea cada semana, frente a solo un 7 por ciento que aseguró haber realizado una sola compra digital durante el último año.

¿Qué desea el cliente mexicano del e-commerce?

Una de las cosas que más preocupan y ocupan a decenas de marcas y retailers en el país, es ofrecer una experiencia de compra única y grata a sus cliente, algo que sin duda influirá en su preferencia, lealtad y branding.

Cuando una empresa cumple con los tiempos de entrega, ofrece diversos métodos de pago, tiene promociones, permite el seguimiento de su pedido en tiempo real o cuenta con un catálogo más amplio de productos, se trata de acciones que buscan mejorar esa experiencia y que ha permitido que varios minoristas logren su propósito.

No obstante, y aun con ese tipo de ventajas, hay ciertas cosas que el cliente online en México esperaría recibir de su e-tailer para hacer aún más placentera su compra.

Este año, la agencia IAB México ha logrado identificar aquellos puntos clave que, según el shopper en el país, optimizarían su experiencia online, las cuales se presentan a continuación.

  • Procesos de compra más sencillos: 13%
  • Mayor oferta de producto: 12%.
  • Un mayor número de promociones: 10%.
  • Mejores opciones de devolución: 10%.
  • Páginas más fáciles de navegar: 10%.

Sobre este último punto, algo que vale la pena mencionar es que el sitio web que sirve de e-commerce debe permitir una sencilla navegabilidad, es decir, que su uso sea prácticamente intuitivo, de manera que no implique largos pasos para comprar, que cargue de manera rápida y sea visible, tanto en dispositivos móviles como laptops y computadoras de escritorio, de ahí la importancia de cuidar que su diseño sea eficaz, facilitando su navegación.

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