Hace algunas semanas platicábamos sobre lo complejo que sería este inicio de año. Adicional a lo regular de cada año, ahora se nos sumó: el gasolinazo, fuertes incrementos de precios en varios productos y la llegada a la Casa Blanca de Donald Trump, por mencionar algunos elementos.

Además de estas preocupaciones está el hecho de que en los últimos 15 años los incrementos de salarios casi son eclipsados por el incremento de la inflación por lo que los hogares mexicanos no ven un incremento real de su poder adquisitivo (la situación de este año no será muy diferente). Y si queremos sumar algo más a este “alentador” panorama, el Índice de Confianza del Consumidor publicado por INEGI de enero 2017, fue el más bajo desde que INEGI reporta este índice.

Bajo este contexto, sin duda habrá algunos “sacrificios” que tendremos que hacer y hoy la gran pregunta es cuáles serán los ajustes que los hogares mexicanos estarán haciendo. Justamente para conocer qué es lo que piensan hacer las familias mexicanas para sobrellevar esta situación hicimos una encuesta a nuestros hogares del panel.

Lo que les preguntamos fue si tenían considerado tomar alguna medida ante el incremento en precio de la gasolina. Y las principales respuestas giran en torno al transporte. Disminuir el uso del auto es la acción que más familias tomarán (24%), mientras que un 19% buscará medios alternos de transporte.

Las acciones que los mexicanos tomarán frente al gasolinazo también afectarán otros sectores, por ejemplo, un 13% cambiará a marcas más baratas o a tamaños más pequeños para gastar menos; un 10% saldrá menos o gastará menos en entretenimiento para compensar el gasto adicional en gasolina. Un 8% aplazará algunas compras planeadas. Incluso un 7% considera que tendrá que gastar menos en alimentos y despensa por este aumento en los combustibles. Existe un 5% que no cree que esta situación afecte la economía de la familia.

Pero este no es un factor aislado. No es lo único que estará causando estragos a nuestra economía este año. Un 57% de los hogares opinan que la relación entre Estados Unidos y México pueda afectar su economía familiar (esto asociado obviamente a la llegada de Donald Trump como presidente de Estados Unidos).

No todos opinaron igual, hay un 22% de los encuestados que no saben realmente que puede pasar con esta nueva relación con el vecino del norte. Un 15% no considera que el cambio de mando en el país de las barras y las estrellas afecte a su familia. Hay algunos optimistas, un 6% cree que el impacto de esta nueva relación será positivo.

Claramente estamos hoy en un entorno con bastante incertidumbre. La grandes preguntas del mercado están asociada a cómo reaccionaremos a este entorno. ¿Se verán ajustes importantes en los niveles de gasto de los hogares? ¿Se trasladarán a comprar formatos o presentaciones más pequeñas de los productos? ¿Cambiarán por marcas más económicas? ¿Será un buen año para las marcas propias? ¿Trasladarán más compras a canales de cercanía afectando a los autoservicios?, etc.

Las preguntas son muchas y respuestas aún hay muy pocas. Estaremos monitoreando el mercado con nuestra muestra de 8,500 hogares distribuidos en todo el país, los cuales visitamos todas las semanas justamente para medir sus niveles de compra de productos de consumo masivo, para lograr entender mejor cómo se estarán ajustando y si todo este entorno económico complejo se termina trasladando de alguna manera a los hábitos de compra de los hogares mexicanos. En dos columnas más les contaré qué sucedió en enero con los niveles de consumo de los hogares mexicanos.

SUSCRÍBETE A LA REVISTA IMPRESA A UN PRECIO ESPECIAL