En el mundo empresarial, gran parte del éxito reside en el ambiente que se respira en cada hueco de una empresa. Pensando en las oficinas creativas, la diferencia no sólo está en la indumentaria colorida y cómoda, sino en la actitud que tiene cada persona que conforma la plantilla laboral. Incluso en las oficinas súper serias, a veces un simple buenos días hace la diferencia.

Ya Napoleón Hill lo decía en su libro “Piense y hágase rico”, donde el autor se dio a la tarea de enlistar una serie de tips para que los hombres y mujeres sean buenos líderes y compañeros en su entorno laboral.

Y aunque su lista de tips no es tan larga, te presentamos una versión basada en su aportación, pero pensada para mercadólogos que quieren sobresalir en su empresa.

Decisión. Un hombre que duda de sus decisiones es un hombre inseguro. Para dirigir una empresa o a un grupo de personas es imprescindible no titubear ante las adversidades.

“Gobiérnate”. Un hombre que no puede gobernarse a sí mismo no puede gobernar el mundo. Un líder que no tiene autodominio es un mal ejemplo a seguir. Es como si un padre que fuma le dice a sus hijos que no lo hagan. En este caso el padre no tendría la calidad moral para decirles a sus hijos que no lo hicieran. Las acciones se predican con el ejemplo.

Planificador. Toda estrategia conlleva una planificación, el líder exitoso no actúa por instinto, se organiza y planifica para poder dar pasos firmes.

Voluntad. Todo líder exitoso hace más de lo que exige a sus empleados, y siempre demuestra la disposición de trabajar en equipo, pues una empresa no es uno sino todos.

Comprensión. Estar a cargo de un grupo de personas no es cosa sencilla. Cada trabajador tiene sus preocupaciones y conflictos internos. Un buen líder comprende a sus trabajadores y también a sus problemas.

Si bien, un líder exitoso no es la Madre Teresa de Calcuta que resolverá los problemas de todos, pero sí puede ser un hombre incluyente que genere empatía con sus súbditos.

Cooperación. No es lo mismo decir “hagan” que decir “vamos”. Un buen líder coopera con sus trabajadores y no reclama para sí mismo todos los honores.

Organización. Un líder exitoso es un hombre que sabe organizarse y delegar funciones a su equipo para así cubrir planes y contingencias emergentes.

Humildad. El hecho de ser jefe no implica que no haga trabajos menores. El líder es un ejemplo a seguir, y en este sentido, es fuente de conocimientos a adquirir por otros.

Foto: Shutterstock

SUSCRÍBETE A LA REVISTA IMPRESA A UN PRECIO ESPECIAL