Hay teorías psicológicas que aseguran que ir de compras a los supermercados puede significar un momento de relax. Sin embargo, eso no excluye que para algunas personas la experiencia de compra en este tipo de lugares se convierta en un martirio y más cuando los encargados de las tiendas no contribuyen para hacer de la estadía del consumidor algo más placentero.

Más notas relacionadas:
Retail marketing: Walmart vs. dos supermercados alemanes
3 mañas que utilizan los supermercados para aumentar sus ventas
Ropa, lo que más se roba en supermercados en el Día del Padre

Entre los factores que aniquilan una buena experiencia en los supermercados se encuentran:

1.- No encontrar el producto

La pregunta que hacen las cajeras (¿Encontró todo lo que buscaba?) no tiene mucha lógica cuando recorres los pasillos del súper y literal encuentras todo menos lo que buscabas. Esto en parte puede deberse a una falla de promotoría, de la propia marca que hace todo un evento de lanzamiento, pero no cuidó su estrategia de distribución o de la propia cadena.

Antes de las elecciones de este año, las tiendas Súper ISSSTE se fueron vaciando poco a poco y al final sólo se encontraban anaqueles vacíos o marcas sin reconocimiento alguno y cuyos precios no variaban de las marcas con mayor awareness.

Esto desmotiva sobremanera al shopper y lejos de incitarlo a regresar le da la pauta para no regresar jamás.

2.- Carritos descompuestos

Curiosamente Walmart ha adoptado la imagen del “carrito” como un emblema. Incluso ha personalizado sus carritos con una cara sonriente, lo cual podría entenderse como un mensaje empático dirigido a los shoppers.

Estos animados carritos te miran con cara de “tómame y recorre los pasillos conmigo”. No obstante, una vez que quieres iniciar el viaje te das cuenta que el objeto con ruedas aquel está chueco, descuidado y actúa como si estuviera poseído, pues va para todos lados menos para donde tú quieres ir.

3.- El estilo Coyote en Salchichonería

Para quien haya estado en Santo Domingo sabrá que el área de Salchichonería de los supermercados es muy similar. Aquí no hay nada de segmentación de públicos, ya que todo aquel que pasa por esta área es atrapado por los demostradores en busca de que te lleves algo.

A veces no te dejan ni pensar qué marca, qué producto, pues pareciera que lo importante para ellos es ver quién consigue a más adeptos.

4.- Verificadores de precios

Hoy día son escasos y por lo regular están ocultos detrás de alguna columna. En tal sentido es toda una travesía ver quién logra encontrar uno de esos aparatos, y más cuando el producto que quieres llevar tiene doble precio.

5.- Pasillos estrechos

Como si se tratara de un embotellamiento, los pasillos de las tiendas también representan un reto, sobre todo los de aquellas tiendas, cuyos espacios son más reducidos (como Bodega Aurrera). Hay ocasiones en los que si llevas carrito no pasas.

Foto: Shutterstock

SUSCRÍBETE A LA REVISTA IMPRESA A UN PRECIO ESPECIAL