La industria de retail en México continúa innovándose, aplicando nuevas tecnologías y eficientando procesos que hagan de una tienda un retailer omnicanal.

La omnicanalidad se entiende como aquella transformación en la que un minorista busca integrar múltiples plataformas de compra, disponibles para el consumidor, tanto online como offline, y con ello satisfacer las necesidades del shopper que no sólo tienen que ver con disponibilidad de producto, sino también con el modo de compra y la forma de pago.

Datos de Statista indican que en 2016, las ventas netas reportadas por e-tailers en México fueron de 7,190 millones de dólares, mientras que para el cierre de 2017 se estima un incremento hasta conseguir 8,529 millones de dólares.

Tener un PDV con todas las facilidades necesarias y un sitio web disponible todo el tiempo, son dos formatos que un retailer debe cuidar y optimizar para que el consumidor tenga acceso a productos y promociones que busca.

¿Qué factores podrían impedir la omnicanalidad de un retailer?

Datos de la Asociación Mexicana de Venta Online indican que 71.5 millones de mexicanos acceden a Internet. De esa cantidad, 76 por ciento de usuarios de red móvil han realizado, por lo menos, una compra digital en los últimos seis meses. En cuanto a tienda física se refiera, 41 por ciento de los clientes compra mensualmente en establecimientos, mientras que 10 por ciento compra en tienda tradicional, pagando en línea.

Esta información da cuenta de la importancia que tiene la omnicanalidad para los minoristas. Sin embargo, existen algunos obstáculos en México que no la favorecen.

  1. Falta de mobile marketing: así como se necesita de un sitio web o tienda en línea, es necesario que el retailer se apoye con estrategias de mobile marketing para que el shopper pueda conocer ofertas, promociones, productos y otras cosas que una marca de retail ofrece en línea, así como en sus PDV.
  2. Experiencia homogénea en cada canal: se trate de una tienda online o tradicional, la experiencia del cliente debe ser igual en ambos canales, es decir, recibir el mismo trato y que en un PDV y sitio web se sienta bien recibido por la misma marca.
  3. Infraestructura inadecuada: ya sea que no se cuente con la inversión e infraestructura necesaria, o la tecnología aplicada sea la inadecuada, son factores que podrían afectar la operación de la tienda online.
  4. Descuidar las estrategias de marketing en PDV: merchandising, layout, diseño de planograma, materiales de comunicación, shopper marketing, entre muchas otras estrategias deben seguir constantes y mejoradas para que no descuidar al shopper que sólo compra en PDV.
  5. Poner lo offline y online como canales ajenos: el hecho de que uno se desarrolle en un medio digital y otro en establecimiento no es razón para ponerlos por separado, por el contrario, el minorista debe procurar hacer una sinergia entre ambos canales y así tener cubierto a todos los consumidores y generar un impacto positivo en su nivel de ventas, ingresos, preferencia y posicionamiento en el mercado.

 

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