En varias ocasiones me he encontrado con una línea fabulosa de Henry Ford que dice: “Tanto si piensas que puedes, como si piensas que no puedes, estás en lo cierto”. Esta idea, ilustra perfectamente la importancia de los pensamientos en nuestros sentimientos, así como en nuestro comportamiento.

Sin duda, pensar es lo más valioso e importante en cualquier campo o profesión. Simplemente porque la capacidad para pensar con claridad acerca de lo que se hace y cómo se hace tendrá un impacto mayor en los resultados futuro que cualquier otra acción que se realice.

Se han escrito miles de libros y artículos a través de los años sobre la importancia de los pensamientos. Al respecto, Mahatma Gandhi dijo: “Una persona usualmente se convierte en aquello que cree que es. Si yo sigo diciéndome a mi mismo que no puedo hacer algo, es posible que yo termine siendo incapaz de hacerlo. Por el contrario, si yo tengo la creencia de que sí puedo hacerlo, con seguridad yo adquiriré la capacidad de realizarlo aunque no la haya tenido al principio”.

Así que comienza a pensar más despacio, es fundamental para que puedas rendir al máximo y ¿por qué no? Hazlo de manera positiva.

Una investigación de MET Life, una las compañías de seguros más grande del mundo, realizó un experimento en el que contrataron personal en base a su optimismo. Observaron cómo las personas positivas tuvieron mejores resultados que los pesimistas.

Según el investigador y escritor Shawn Achor esto fue así porque la inteligencia sólo predice el 25% del éxito que tendrá en su puesto de trabajo una personaEl otro 75% de la posibilidad de alcanzar el éxito se pueden predecir en base al optimismo, las relaciones sociales y la manera en que percibe el estrés, de acuerdo a un reporte de Universia México. El autor reveló en que  las personas felices y positivas que no ven los problemas como amenazas sino como desafíos logran mejores resultados.

3 hábitos para pensar mejor

1. Caminar. Caminar ayuda  a pensar, además la memoria y la atención mejoran después de caminar, dado que se crean nuevas conexiones neuronales.

2. Platicar. Tener una pequeña charla es una práctica muy útil para poner las ideas claras. También es importante hacer preguntas, con el objetivo de explorar ideas que hasta ahora desconocemos.

3. Meditar. Debido a que la naturaleza la mente es pensar constantemente, meditar puede ser una gran opción para poner en orden el caos de los pensamientos. Además, hacerlo trae beneficios como reducir el estrés, mejorar la memoria y sobre todo, recuperar la paz interior.

Recuerda: Mientras más claras tengas tus ideas sobre lo que deseas lograr, más rápido las obtendrás.

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