Mucho se ha hablado de las recompensas y su influencia en la parte emocional del consumidor, principalmente porque los expertos de marketing consideran que los incentivos dirigen su comportamiento, y lo impulsan a estar de manera permanente en el punto de venta.

Para implementar una estrategia basada en el comportamiento, se requiere realizar un detallado análisis del target, crear diferentes segmentos y asignar diversas acciones a cada uno, lo que llevará a consolidar relaciones de largo plazo a una marca con los clientes.

En este sentido, se debe prestar atención a lo que realmente quiere el consumidor y dárselo. Definir motivaciones, intereses, gustos, preferencias, personalidades y demás, permitirá construir experiencias únicas que motivan la compra.

Para Carla Barajas, directora de estrategia comercial de Quantum, compañía pionera en la creación de estrategias promocionales con base en recompensas, en cada programa de lealtad “es de suma importancia conocer a quienes nos dirigimos, y sobretodo identificar aquellos segmentos que deseamos impulsar como seguidores fieles de la marca hasta generar embajadores”.

El Estudio Global de Nielsen sobre Sentimientos de Lealtad 2016 indica que los beneficios o recompensas con mayor valor para el consumidor son reembolsos (48 por ciento), descuentos en productos (47 por ciento) y productos gratis (40 por ciento).

Sin embargo, Quantum menciona que no solo se trata de incentivos, sino de influir en el momento adecuado.

Esto se logra desarrollando una comunicación efectiva con los clientes y además generando el mejor impacto, recompensando al shopper y al consumidor de manera atractiva y constante; enfocando los esfuerzos e impactos en momentos estratégicos y generando gratas experiencias”, concluyó Carla Barajas.

Las empresas que construyen con éxito su estrategia comercial como parte de un plan de lealtad, además de poder aumentar sus tasas de conversión y retención de clientes, tienen más probabilidades de mantener una ventaja competitiva que suma bonos a la percepción que tienen los clientes sobre ellas.

Cuanto más embajadores de marca existen a través de las recompensas, la probabilidad de atraer adeptos aumenta.