Es totalmente cierto que los clientes son la razón de ser de un negocio y que, en consecuencia, es necesario que se les preste toda la atención y se coloquen todos los esfuerzos que sean requeridos para garantizar su satisfacción y su experiencia de consumo. No obstante, hay que tener en cuenta que una empresa sin sus colaboradores difícilmente puede realizar cualquier tarea, por lo que la compañía como un órgano entero, debe también centrarse en buscar la satisfacción de los trabajadores. Una manera de incentivarlos y de agradecer su esfuerzo es a través de productos de regalo.

La productividad es una de las métricas más importantes para cualquier empresa que existe. Entre mayor sea, mejor será la relación que se tenga con los clientes puesto que las posibilidades de que estén más satisfechos crecerán.

Para motivar efectivamente está productividad bien se puede llevar un control muy estricto de lo que hace al día el colaborador; pero también se puede buscar un modo más atractivo de fomentar su compromiso y esfuerzo: a través de un sistema de productos de regalo.

En el caso de los equipos de ventas, en los que la competitividad es muy elevada, el incentivo que representan los productos de regalo suele ser muy efectivo. Si un vendedor cierra más contratos, se lleva una mayor cantidad de distinciones y además de eso se le premia por su esfuerzo y desempeño.

Es importante mencionar también que este tipo de incentivos debe estar regulado por un reglamento interno de funcionamiento que permita a los colaboradores conocer cuáles son las reglas para ganarselos.

Los productos de regalo que se ofrezcan deben ir en consonancia con el esfuerzo que está realizando el colaborador de la compañía. No resulta atractivo para las personas esforzarse en demasía para obtener algo que no es equivalente a su esfuerzo.

SUSCRÍBETE A LA REVISTA IMPRESA A UN PRECIO ESPECIAL