Para presentar algún proyecto, es importante generar nuevas ideas y para ello muchas estrategias son buenas. Las empresas durante mucho tiempo, y creo que todavía se sigue usando la famosa “lluvia de ideas” (brainstorming).

La estrategia consiste en generar tantas ideas como sea posible, priorizar a las ideas originales e inusuales, combinar y refinar las ideas generadas y dejar atrás las críticas durante dicho ejercicio.

Esta técnica la desarrolló Alex Osborn en la década de 1950, quien pregonaba que el rendimiento creativo mejoraba en 50% en comparación con las personas que trabajan sin aplicar el brainstorming en su equipo.

Sin embargo, luego de 6 décadas de investigación, Tomás Chamorro mediante un artículo publicado en la revista Harvard Bussines Review declara que no existe evidencia científica a favor del método del brainstorming. Por el contrario, una gran cantidad de información indica que la lluvia de ideas perjudica el rendimiento creativo.

El profesor afirma que los individuos que participan en esta técnica son más propensos a generar un mayor número de ideas originales cuando no interactúan con otros en estos ejercicios.

 

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Entre las razones que se explican del por qué ya se usa esta estrategia, es que se genera:

  1. Holgazanería social: La gente se siente menos impulsada a hacer cosas cuando sabe que otras personas podrían hacerlo.
  2. Ansiedad social: La gente se preocupa más de las opiniones de otros miembros del equipo que de sus ideas. Los introvertidos y menos seguros, por más creativos que sean, no aportan.
  3. Regresión al promedio: Este es el proceso de ajuste a la baja por el cual los miembros del grupo con más talento se terminan igualando respecto del desempeño de sus contrapartes con menos talento.
  4. Producción de bloqueo: El número de ideas por persona disminuye a medida que el grupo aumenta el tamaño.

Que otra herramienta entonces se está usando o se propone como una estrategia alternativa, Tony McCaffrey ha desarrollado un nuevo modelo para la resolución de problemas: el brainswarming. Este método, se basa en la forma de trabajar de las hormigas: en silencio, pero como equipo.

Su traducción al inglés significa “enjambre de ideas” y su propósito es generarlas en conjunto con el planteamiento de los demás, desarrollándolas de manera fortalecida. “Esta metodología permite generar 115 ideas en 15 minutos, todas ellas para ser implementadas instantáneamente.

 

 

 

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