Por: Luis Miguel Hernández
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El mundo online ha pasado por varios niveles de madurez e integración. Las marcas y consumidores iniciaron generando presencia, interacción, contenidos, etc, hasta llegar a crear movimientos sociales, uniones y verdaderas comunidades para cambiar el mundo a través de la tecnologí­a.

Al final la tecnologí­a ““a pesar de los nombres sofisticados que puedan tener las múltiples herramientas a través de las cuales se manifiesta- sigue siendo fiel a su función básica: la de hacernos más fácil la vida. Cada dí­a nos permite conocer personas, vivir experiencias, enamorarnos, hacer negocios, aprovechar oportunidades, tener mayor control de nuestro entorno, etc.

Pero ¿Qué pasa a nivel de marcas y agencias? Conforme el Internet o la tecnologí­a van ganando mercado, las marcas y agencias se van interesando más en el mundo digital y buscan integrar la parte online al mundo real o de las estrategias tradicionales. Pero esta integración todaví­a está muy incipiente y muchas veces puede resultar forzada, ya que la tendencia es hacer simplemente una réplica de las estrategias de otros medios en los canales digitales como ha sucedido en el pasado.

Por otro lado, gran parte de los consumidores actuales son ya nativos digitales que viven este proceso al revés; la tecnologí­a ya es algo que está naturalmente en el ámbito cotidiano de los consumidores, y con lo que estamos acostumbrados a convivir. Lo que tenemos que lograr es generar los procesos a partir de un pensamiento digital para las nuevas generaciones, a quienes cada vez les cuesta más trabajo integrarse a los métodos tradicionales y se sienten más cómodos en ambientes integrales con lo digital, por lo tanto el reto es una verdadera integración, de fondo entre el mundo offline desde y hacia el consumidor nativo digital.

La forma de lograr esta integración es invertir el proceso tradicional, ver las estrategias cada vez más como algo que nace digital y poco a poco comenzar a transformar las experiencias offline en situaciones más similares al mundo online. Así­ es como se generan las nuevas tendencias, ideas, tecnologí­as, modelos de negocio, etc.

Además las estrategias deben ser congruentes, crear perfiles de redes sociales no basta para hacer una buena estrategia online. Hay que pensar en cambiar la interacción global de la marca con el target especí­fico con el que se quiere interactuar.

Me viene a la mente un pequeño hotel secreto situado en la costa Oaxaqueña zoahotel.com, que piensa en la experiencia del cliente desde un perspectiva integral y el cual funciona 100% con herramientas basadas en web, desde la reservación, hasta la cobranza.

Además cuentan con un innovador “room service interactivo“ que logra, mediante una aplicación para smartphone, cumplir los antojos o caprichos culinarios de los clientes localizándolos en cualquier rincón del hotel, logrando así­ un servicio extraordinario mediante un ecosistema digital.

Evidentemente no en todos los casos puede utilizarse esta metodologí­a; cada marca o cliente es diferente, pero lo que es un hecho es que cada dí­a más el pensamiento digital genera opciones innovadoras, exitosas y accesibles para hacer más fácil la vida de nuestros clientes.

Y tú ¿ya estás realmente pensando digital?

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