Como estrategia de marketing en PDV, el packaging o envase es una de las técnicas con mejores resultados al ser un elemento de gran atracción visual e influenciador de compras por impulso.

Ya sea que se trate de una edición especial, el lanzamiento de un producto nuevo, mejorar las ventas de cierto artículo, o despertar una necesidad en el consumidor, el packaging cumple con el propósito de dar una presentación visual capaz de posicionar un producto en la mente del cliente y que éste no dude en adquirirlo.

Pero hablar de packaging parece remitirnos a otro concepto que es comúnmente usado como igual o sinónimo. Nos referimos al envase y que se concibe como una palabra que bien puede usarse para referirnos al mismo término antes mencionado.

La pregunta es si hablar de packaging y envase como sinónimos es correcto.

Packaging y envase, ¿realmente son lo mismo?

Cuando hablamos de packaging es referirnos al envase o contenedor donde se almacena y se protege el producto de cada marca, y también le da una presentación comercial, haciendo que se distinga del resto de sus competidores mediante una buena imagen visual.

Por otro lado, el envase como tal es aquel contenedor que está en contacto directo con el producto o sustancia contenida en una botella, lata u otro tipo de envase, teniendo como principal función guardar, proteger, conservar e identificar el producto, además de facilitar el manejo del producto.

La Asociación Mexicana de Envase y Embalaje (AMEE) indicó que, de 2015 a 2016, la cantidad de envases producidos pasó de 10.8 a 11.3 millones de toneladas de envases, lo que representa un aumento de 4.6 por ciento de un año a otro.

Decir que un packaging es lo mismo que hablar de envase es algo cierto, aunque con ciertas diferencias que vale la pena señalar.

El envase como tal es la lata o botella que contiene y protege el producto. El packaging, por ser un concepto vinculado a un fin comercial, va más allá de sólo contener algo.

Éste le da una presentación visual atractiva para el shopper mediante el uso de ciertos colores, ilustraciones, gráficos, textura, medidas, funcionalidad y texto, para así lograr destacar frente a sus competidores. 

Como estrategia de marketing, el packaging, a diferencia de un envase común, permite que la marca en cuestión pueda enaltecer un producto determinado en anaquel, al interior de una vitrina o al otro lado de un aparador, donde cada uno de sus elementos de diseño antes señalados busca persuadir al shopper e influir en su decisión de compra final, incluso motivar una adquisición de producto cuando no se tenía la intención de hacerlo.

Según nuestro más reciente Estudio de Retail, elaborado por el Departamento de Investigación de InformaBTL, 68.9 por ciento de los consumidores en México comprarían un producto sólo por su atractivo packaging. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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