Uno de los más famosos restaurantes de Las Vegas, es célebre por ir en contra de todo aspecto racional y lógico. Promete ser el lugar que ofrece el menú menos saludable del planeta, no cobra a quienes pesen más de 158 kilos y se jacta de brindar una dieta ideal para sufrir un ataque al corazón.

Heart Attack Grill es el lugar cuyo éxito radica en vender todo menos una comida sana. Comercializa cigarros sin filtro, los refrescos con más azúcar que puedes encontrar y platillos con un altísimo contenido calórico, como sus famosas Double Bypass Burger, las Flatliner Fries o el espeso Butterfat Shake.

Quien come completa una de sus hamburguesas es apreciado, pero quien deja alimentos en el plato, es castigado por sus famosas “enfermeras” con un buen golpe en el trasero.

¿Cómo puede tener éxito un lugar con un concepto tan grotesco? Hearth Attack Grill no oculta nada, muestra el riesgo de la dieta que ofrece incluso desde el mismo nombre del establecimiento. Tiene a un anti-héroe, el Doctor Jon, como su personaje insignia y en su página aclara que no está certificado ni él ni sus enfermeras por la “Asociación Médica Norteamericana”. Además, premia a los clientes (a quienes considera desde ya, pacientes), que logren terminar una triple o cuádruple Bypass Burger, sentándolos en una silla de ruedas para que su “enfermera personal” los lleve directamente hasta su automóvil y no tengan que caminar para quemar algunas de las muchas calorías ingeridas.

El afamado lugar, fundado en el 2005 por Jon Basso, surgió cuando Jon escribía una tesis sobre estudios de entrenamiento fitness y se inspiró con las historias de los clientes que rompían consistentemente las dietas. El concepto parte de la teoría que asevera que todos buscamos una comida saludable, pero nuestro organismo no se puede resistir a los alimentos altos en calorías.

Lo cierto es que es un lugar único, disruptivo e incluso, aberrante. Una propuesta que mueve la curiosidad de nuestro subconsciente para descubrir todo ese contenido absurdo y risible que hay en su interior.

Heart Attack Grill es un caso de éxito y de estudio. La prueba viviente de un concepto que sin duda, hubiera fracasado en cualquier estudio de mercado o focus group. Un ejemplo más de que al final de cuentas, en la mercadotecnia no necesariamente rigen las tendencias del mercado, sino las preferencias de nuestro cerebro reptiliano, ese del que tanto hablara Paul McLean y ahora es tan recurrente en los estudios de Neuromarketing.

SUSCRÍBETE A LA REVISTA IMPRESA A UN PRECIO ESPECIAL