El creciente uso de dispositivos móviles a nivel mundial ha motivado a las compañías minoristas a realizar estrategias de marketing interactivo para comunicar de una manera innovadora sus ofertas.

Esto también ha llevado a conocer mejor al mercado, ya que gracias a las plataformas sociales los departamentos de mercadotecnia y atención a clientes pueden asumir una mayor relevancia al momento de la satisfacción oportuna de las demandas de los clientes.

Asimismo, una tecnología que transformó el etiquetado en los productos fueron los códigos QR. Esta tecnología permitió que a través de códigos de barras los consumidores accedieran a una mayor información acerca de productos y/o servicios en supermercados, tiendas departamentales o complejos comerciales.

De acuerdo con Direct Pay, la diferencia entre un código QR y un código de barras normal es que los códigos QR almacenan información en dos dimensiones. Por ese motivo es que aparecen cuadros pixeleados en blanco y negro, cada uno con un patrón único. Además están diseñados para ser leídos por la cámara de un teléfono móvil, mientras que un código de barras común usa un escáner.

Debido a la capacidad de almacenamiento de información que ofrecen los códigos QR, las marcas han aprovechado para realizar campañas de marketing interactivo para lanzar un nuevo producto al mercado, incluso brindar promociones a través de aplicaciones móviles.

Una encuesta realizada por Nielsen Scarborogh en Estados Unidos muestra la cantidad de personas que viven en hogares que obtuvieron cupones por código QR. En la primavera de 2017, el número de personas que obtuvieron cupones por código QR ascendió a 7.79 millones. Esto revela su popularidad.

Sin embargo, ¿por qué motivos no son tan eficientes para realizar estrategias de promoción de ventas? De acuerdo con un reporte de Food Dive, los códigos QR no son carecen de efectividad ya que los consumidores que tienen acceso a un dispositivo móvil no cuentan con las aplicaciones adecuadas para escanear los códigos, y por si fuera poco hoy los retailers en su mayoría no cuentan con servicio de WiFi para que los clientes hagan uso de esta tecnología en el punto de venta.

Por tanto, es necesario que las tiendas minoristas integren herramientas tecnológicas en el punto de venta para lograr una mejor estrategia de promoción gracias a los códigos QR.