Por: Erika Fonseca
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La imprenta de tipos móviles data de 1440. Gutemberg revolucionó la impresión que orginalmente se hacía en madera tallada en oriente desde el año 593. Los tipos móviles evolucionaron hasta llegar al punto máximo en el desarrollo de la impresión: La invención del offset, la técnica de impresión más utilizada en la actualidad, data de 1904. Hoy por hoy, la impresión tiene muchos y diferentes fines; la cantidad de productos a imprimir es inmensa. Sin embargo, durante siglos, lo más importante, el objetivo primordial de la imprenta era la información: libros, tratados, documentos de relevancia y sabiduría, para evolucionar a los periódicos. No fué sino hasta el siglo pasado que comenzaron a imprimirse diversos productos relacionados con el marketing: desde volantes o flyers hasta complejos empaques.

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El diseño editorial primero tuvo que ver con la formación de los tipos móviles y las capacidades de las máquinas para poder incluír la tipografía y las cabezas. Fué evolucionando conforme al avance de las máquinas, y la capacidad de composición se fué reflejando en la integración y la cantidad de colores plasmados: las formas, ilustraciones y tipografías también evolucionaron.

Pasamos de los medios tonos ilustrativos a la reproducción de los tonos continuos, -las fotografías son denominadas así porque no tienen “puntos”- ¿han visto una foto con un “cuenta hilos”? Es importante que vean una, pero de las que se revelan en laboratorio y parten de una cámara análoga.

Así, en lo que antes había una ilustración, más tarde hubo una foto y más tarde color. Los libros no eran hechos más por monjes o sabios, se imprimían y podían ser guardados durante años. El conocimiento se mantenía fiel a su propia naturaleza y era accesible a más personas. Aprender a leer, como parte del cambio y la evolución, pasó de ser un privilegio a ser un básico, y hay todavía muchas personas en el mundo sin hacerlo.

Y entonces llegamos a un punto donde la información crece tan rápidamente que el New York Times genera en un día la información que un ser humano en la edad media, no podría haber aprehendido (sí, con h) en toda su vida. Y precisamente cuando la cantidad de información ya parece abrumadora, aparece el PDF. El “Portable Document Format”, por sus siglas en inglés, aumenta esta información que ahora sí es irreal.

Ahora podemos encontrar en formato digital libros que hace al menos 5 años, tendríamos que haber esperado por lo menos un mes a que llegaran por correo a México desde Amazon. Ahora: 3 minutos. Y no sólo eso: supongo que muchos no vivieron la evolución del diseño editorial cuando se armaban los pliegos en papel mandarina. ¡Sí, a mano! Sin impresión digital, ni formación digital. Y no crean que fué hace muchos años. El pdf también revolucionó la impresión ya que comprime los archivos de imprenta. Parece fácil de entender y asimilar. A mí, me azora la evolución y no puedo sino sorprenderme cada vez que abro un pdf.

FOTO: Doble-página de “Catholicon” por Johannes Balbus impreso por Johann Gutenberg cerca de 1460

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