El tequila, junto con el mezcal, se han convertido en un emblema de México en el extranjero, tanto por su sabor fuerte y su consistencia. La producción nacional de esta bebida ha tenido distintas caídas y subidas para el periodo que abarca de 1995 al 2018, de tal modo que para 2008 alcanzó un máximo con 312.1 millones de litros generados, mientras que para 2018 se llegó a otro pico, con 309.1 litros producidos, según Statista. La alta demanda que se ha desarrollado para este producto ha provocado que sus precios se hayan elevado un 23 por ciento en los últimos cuatro años, de acuerdo con datos de El Financiero.

Debido a la denominación de origen con la que cuenta el tequila, el agave que se utiliza para su realización sólo puede ser generado en ciertos estados de la México, a saber, en Jalisco, Guanajuato, Michoacán, Nayarit y Tamaulipas, en donde hay 506 millones de plantas de este tipo.

Si se considera que el 60 por ciento de los costos de elaboración del tequila son provocados por el agave, el cual (el cual ha elevado su valor ocho, hasta llegar a los 26 pesos por kilo), es comprensible este incremento en el valor de esta bebida alcohólica.

A la alta demanda que existe de agave en el país, hay que sumar que esta planta tarda siete años en poder ser utilizada para generar el tequila, lo que hace que los costos de producción de la bebida se disparen.

Cabe destacar que para septiembre del 2018, el 89.4 por ciento de la población ubicada en la región oeste de México afirmó consumir la bebida. En la zona central del país el 78.7 por ciento de la gente afirmó beber este tipo de spirit.

En lo que refiere a consumo, en tercer lugar se ubicó la región sureste, con el 57.4 por ciento, mientras en la cuarta posición de colocó la zona norte del país con 44.3 por ciento, de acuerdo con datos de Statista.

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