Yo disruptivo, tú disruptivo, nosotros disruptivos

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Cada día, escucho con más frecuencia que muchas personas, muchas, se dicen disruptivos.

Este término ha sido y es una tendencia usada en áreas creativas y sin duda en la mercadotecnia. Lo más curioso, es que cuando preguntas sobre el significado o interpretación de este término, nadie sabe decir a ciencia cierta ¿qué es ser disruptivo?

Hace un par de semanas, conversaba con uno de mis colegas, un Director de Marketing de una importante empresa de telecomunicaciones, hablábamos de sus nuevos proyectos y el perfil de profesionales que necesita a su alrededor.

Le pregunté que es lo que esperaba de su nuevo equipo, y me respondió lo siguiente:

“mmmm ¡¡que todos sean disruptivos!!”

Y como es mi costumbre y filosofía de vida profundizar en los temas para entender el por qué de las cosas, regresé con una nueva pregunta:

“¿Y para ti, quÉ es ser disruptivo?”

Primero se quedo callado unos segundos, luego me volteó a ver con cara de sorpresa  y finalmente me respondió:

“La verdad es que no sé, pero suena interesante”

En ese momento,  sentí vértigo, mareo y taquicardia. Pensé: ¿cómo es posible que pidas un perfil profesional con una habilidad que no tienes clara?

Después de eso, vi a mi colega con otros ojos, con los ojos de incredulidad por lo que acababa de escuchar.

Estuve analizando por varios días, así como si estuviera en trance, y creo que logré encontrar una forma amigable de explicar ¿qué es ser disruptivo en la mercadotecnia?

Como en todo, hay que regresar al origen. el término comenzó a usarse como “tecnología disruptiva” (disruptive technology), específicamente por Clayton M. Christensen, catedrático de Harvard Business School, y presentado en 1995 con su artículo Disruptive Technologies: Catching the Wave, a partir de ese momento comenzó a crearse una cultura diferente muy enfocada a la tecnología, la cual en términos “disruptivos” su objetivo principal era la evolución.  

Considerando esta base para entender el término y explicándolo en palabras más sencillas, ser disruptivo es igual a innovación, y le agregaría la palabra autenticidad. Podemos decir que la mercadotecnia desde que surgió es disruptiva, cada campaña es diferente a la otra, cada target es diferente a otro, cada uno tiene un objetivo y justo en ese momento entramos a una carrera como pilotos en una pista de la Fórmula 1, frente varios competidores, disputando ganar un lugar en el podium.

Así mismo es la carrera de las estrategias de mercadotecnia, desde mi perspectiva, no gana el más rápido, gana el que tiene la habilidad de ser diferente y encuentra alternativas en un mundo donde un gran porcentaje usa el “copy-paste”, un mundo donde son reactivos y no proactivos y solo se suman a lo que ven que hacen los demás. 

Al final del día siempre vamos a recordar a la marca que hizo una activación BTL totalmente diferente e inesperada, la que se preocupó por entender nuestras necesidades y mostrar cómo sus productos o servicios son útiles para nuestra vida diaria, la que te hizo sonreír con un anuncio que te recordó tu infancia, o  un momento especial, y aquella que puede formar parte de tus éxitos.

Esa es para mi la mercadotecnia innovadora o disruptiva, meternos en la mente del consumidor sin que se den cuenta, estar en sus conversaciones, en su día a día y para eso hay un abanico de posibilidades dentro de las estrategias y acciones que podemos implementar.  

Si les gusta usar el término disruptivo esta bien, pero acostumbrémonos a vivir el significado del mismo, quienes me conocen un poco más saben que mi lema es la autenticidad,  por eso siempre estoy a la caza de las ultimas tendencias. Los invito a innovar, a pensar como nadie piensa, a irse 10 pasos más adelante para marcar un precedente, a hacer cosas que quizá nadie haría, a tomar riesgos evidentemente bien analizados, solo así podremos mantenernos en esta emocionante competencia en la mercadotecnia y decir con todas sus letras: Yo también soy disruptivo e innovador.

 

 

 

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