Hace un par de días olvide pagar la factura de mi teléfono celular. Acción que me hizo darme cuenta de dos cosas muy importantes. 1. Tengo que organizar mejor mis pagos y 2. Somos más dependientes de lo que creemos de nuestros smartphones.

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Hay quienes dicen que nuestros teléfonos se han vuelto una extensión de nosotros, es decir, como si fueran un órgano más de nuestro cuerpo.

Las primeras horas después de haber vencido mi factura, me cortaron las llamadas, pero no el Internet. Así que podía seguir revisando mis mails, cuenta de Twitter, Facebook, mandar mensajes por WhatsApp y escuchar música por Spotify, mientras estaba en la calle camino a ver a algunos clientes. No me preocupó en lo absoluto el no haber pagado el teléfono.

Unas horas más tarde me quede sin Internet y ahí empezó el verdadero martirio, me dí cuenta de lo dependientes que nos hemos vuelto de nuestros teléfonos celulares. Y ni siquiera es debido al servicio de telefonía. Sin Internet en mi teléfono me sentía la persona menos productiva y más aburrida del mundo. Dejé de estar encerrado en mi mundo y empecé a ver el mundo que había a mi alrededor. ¿Y qué creen? No pasaba más de un minuto sin que viera a alguien usando su smartphone para hacer cualquier cosa, menos para hacer llamadas.

La enorme oferta de Apps ha logrado que utilicemos nuestros teléfonos prácticamente para lo que se nos ocurra; consultar horóscopos, ver el clima, ver las noticias, pedir un taxi, calcular los metros cuadrados en un lugar, jugar videojuegos, ver mapas, revisar el tráfico, comprar cosas, escanear un documento, capturar los datos de una tarjeta de presentación, llevar una rutina personalizada de ejercicio, escanear un código QR, escuchar música, ver videos y un enorme etc. Existe un App para lo que quieras, y si no existe, seguramente alguien la está por lanzar. incluso hay gadgets que se le pueden conectar a algunos smatphones para convertirlos en terminales bancarias, termómetros para vinos y mini proyectores de video.

Un smartphone puede hacer lo que en los 80´s hubieran soñado hacer una cámara fotográfica, una computadora, un reloj despertador, un discman, una Guía Roji, una Sección Amarilla, una televisión, un periódico, un radio y un Nintendo juntos.

Yo me pregunto, ¿En qué momento mi smartphone dejó de ser phone?

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