Una premisa que caracterizó este año que termina fue que el consumidor busca experiencias, no productos. Si bien la calidad de lo que consume es importante, ya no es la única prioridad ni es el único factor que determinará su decisión de compra, así lo han dejado claro tanto boomers, como los millennials y ahora la generación Z.

Bajo este contexto la edición 2016 de la NRF Retail´s Big Show se llevó a cabo a principios de este año, uno de los eventos más importantes de retail a nivel internacional, y que habrá de repetirse en 2017, del 15 al 17 de enero.

Una enseñanza que nos dejó para los 365 días que están por cumplirse fue que las nuevas generaciones de consumidores demandan más allá de una calidad y precio de productos y servicios.

Durante la edición de 2016, celebrada en la ciudad de Nueva York, se hizo hincapié en que los consumidores actuales buscan un beneficio inmediato porque les gusta comprar cuando y donde quieren, sin depender de una sola marca.

Luis Guaragno, Director Regional de Marco Marketing Consultants, señaló que la industria del retail debe adaptarse a una generación impulsada por la conectividad, ya que 55% del público de entre 13 y 24 años consume al menos 4 horas de internet por día, 75% son activos en al menos una red social y 90% usa teléfonos inteligentes. La conectividad está acompañada por una sed de experiencia en un escenario en el que lo que importa no es lo que se compra, sino lo que se vive.

Lo anterior implicó reto importante para las compañías, pero también una gran área de oportunidad. Algunas empresas han entendido esto y han adaptado sus espacios comerciales, que antes sólo eran para personas de alto poder adquisitivo, a espacios abiertos con precios bajos sin sacrificar la calidad, la comodidad y la tecnología. Todo para crear un ambiente relajado, moderno y alegre para los que trabajan ahí  y para los clientes.

De acuerdo con Manuel Ortega, CEO de la agencia Catorce Días, asegura que para acercar las marcas y productos a la vida de las personas y que estas se involucre, se deben generar emociones y buscar la manera de sorprender al target no sólo con el producto, ya que ahora el jugador principal de esta experiencia debe ser el propio consumidor y no la marca.

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