El Palacio de Minería de la UNAM está nuevamente de manteles largos, ya que como se ha vuelto tradición, es el recinto en donde se realiza la Feria Internacional del Libro, que este año celebra su edición número 39.

Con una realización anual, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) como institución organizadora, busca dar a conocer a la sociedad en general, las novedades de la industria editorial mexicana, en un lapso de casi dos semanas, abierta al público de lunes a domingo, en un horario de 11 a 21 horas, con un costo de entre 15 y 20 pesos, según el día.

Adicional a la logística y promoción realizada por la UNAM, dependencias como la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (CANIEM), la Secretaría de Cultura y el Gobierno de la CDMX, también apoyan esta importante labor.

Según estadísticas de la CANIEM, la Feria Internacional del Libro, del Palacio de Minería, es el evento que más venta genera al año en México.

Durante su edición de 2016, la facturación registrada por dicha cámara fue de 20 millones 698 mil 551 pesos, seguida de la FILIJ y la FIL en el Zócalo Capitalino, con 14,916, 658 y 14,302,270 pesos, respectivamente.

¿Por qué es conveniente para los expositores el formato de feria?

Datos del más reciente Estudio Anual de Inversión en BTL, elaborado por el Departamento de Investigación de InformaBTL, indican que en 2016 marcas destinaron 5,678 millones de pesos a event marketing, disciplina que comprende exposiciones, ferias y otros formatos, cifra que para el término de 2017 podría haber llegado a 5,975 millones de pesos, según estimaciones de dicho departamento.

Para un evento que busca la promoción de editoriales y el fomento de la lectura en nuestro país, ¿por qué resulta conveniente el formato de feria?

  • Venta libre de ejemplares: gracias a este evento, las editoriales presentes tienen la oportunidad de que cada espacio asignado dentro del recinto, se transforme en un PDV adicional a la librería, lo cual beneficia directamente sus ingresos por ventas.
  • Aumenta la presencia de marca, maximizando su alcance: bajo este formato, las editoriales pueden llegar a consumidores que tal vez no los tenían en el radar, lo cual representa una oportunidad importante para que la marca pueda atraer a nuevos clientes, y ese primer contacto se torne en una relación a largo plazo.
  • Contacto directo entre marca y target: al estar en una feria, cualquier editorial puede establecer un contacto directo con el consumidor, mostrar sus obras, hacer promoción de marca y manejar una comunicación cara a cara.
  • Se puede ofrecer mayor información sobre obras, autores y la editorial: derivado de este contacto y comunicación directos, las editoriales tienen la oportunidad de facilitar la mayor información o datos posibles de cada obra literaria, así como de su autor y e la misma casa editorial. Darle al target este tipo de datos, fomentará en ellos una fácil recordación de marca, además de incentivar la compra de ejemplares directamente en la feria.

 

Foto: Universidad de Guadalajara.

 

 

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