En mi columna de la semana pasada, omití incluir una peculiar predicción: Este año 2017 será un período óptimo para quienes sepan cómo echar mano de la creatividad para convertir la calamidad en oportunidad.

Como bien sabemos, los años más difíciles han sido también los más prolíficos en diversos campos como el de las artes. Maravillas como el Guernica de Picasso y muchas de las grandes obras literarias a lo largo de la historia, surgen precisamente durante tiempos turbulentos. Lo mismo sucede en el ámbito de la ciencia, la industria y la tecnología, las carencias y el hambre estimulan el ejercicio de la creación.

Así, los terrenos del marketing y la comunicación no quedan exentos. Este 2017, el reto a vencer no sólo está en las nuevas tecnologías y la creciente saturación de información a la que nos exponemos, dos jugadores que han estado ahí por muchos años, ahora tomarán mucho más poder y relevancia: la incertidumbre económica y la inflación. Ambos, propicios para que surja un comportamiento mucho más conservador en las áreas de marketing y fructifiquen los recortes presupuestales, así como para que se acrecienten las afectaciones en los costos de prácticamente, todos los productos y servicios.

Así que, lejos de sentarnos a lamentarnos, realizar más recortes, frenar acciones o invadir las redes sociales con desahogos, vale la pena replantear nuestra estrategia para aprovechar esas oportunidades que podemos crear (porque las oportunidades no siempre surgen por si mismas, se crean con lo que tenemos en el entorno), y dar un paso adelante para desmarcarnos de la competencia.

No es difícil deducir que los compradores estarán mucho más expectantes y receptivos ante posibles soluciones, y es ahí donde estarán quienes avancen. Los incrementos en costos como el de la gasolina o la depreciación de nuestra moneda, factores que evidentemente perjudican a todos, pueden traducirse en problemas de enfoque, que aunque no se puedan resolver, si aprovechar para crear valores agregados o beneficios aún en un hábitat negativo.

Seguirán surgiendo muchos problemas más, el secreto radica en que funjan como fuente de inspiración para cumplir nuestro objetivo: ofrecer a nuestros clientes una vida mejor, con procesos más simplificados, ofertas económicas y eficientes, que además, les ahorren tiempo y les ayuden a sobrellevar de mejor manera una situación que este mes ya nació muy compleja.

En pocas palabras, en este mar de noticias malas, las marcas que den las buenas nuevas, serán las ganadoras.

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