¿Y a mí qué me importa el Internet de las cosas si soy publicista?

Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on pinterest
Leí por primera vez el término “Internet de las cosas” en el año 2010, en medio de un alud de tweets sobre social media marketing, que en aquel entonces concentraban toda mi atención.

Leí por primera vez sobre el Internet de las cosas en el año 2010, en medio de un alud de tweets sobre social media marketing, que en aquel entonces concentraba toda mi atención.

Más columnas de Charly Sarti:
La publicidad y el Big Bang
Ser creativo en el siglo XXI

Aquellas máquinas que se conectaban a internet enviando información diversa, algunas de ellas compartiendo datos capturados a través de sensores, me parecieron algo prometedor, interesante, pero jamás vislumbré la dimensión del fenómeno que ahora se está formando ahí afuera, algo así como la tormenta perfecta que engulló a George Clooney y a su barco lleno de atunes.

Esa tormenta perfecta puede no gustarte, te puede parecer confusa o atemorizante, pero si te interesan aunque sea un poco la comunicación y el marketing, no te puede resultar indiferente.

El término fue inventado hace más de 25 años por Kevin Ashton, un británico que trabajaba en el Massachusetts Institute of Technology (MIT), pero la realidad es que el Internet de las Cosas ya existía una década antes de eso, aunque no tenía ni nombre.

Se sabe que un grupo de programadores en la Universidad de Carnegie Mellon conectó una máquina de Coca Cola a internet para monitorear su estado en forma constante y así saber si quedaban bebidas frías antes de ir buscarlas. Así de simple, de una necesidad tan rupestre como esa, nació todo este embrollo que hoy conocemos como el Internet de las Cosas.

Muchos colegas se preguntarán qué tiene que ver todo esto con la creatividad y el mundo de las ideas, que al fin y al cabo son nuestro trabajo. La respuesta es, TODO.

El internet de las cosas no representa el nacimiento de un nuevo medio de comunicación, como lo fueron en su momento la radio, la televisión o internet, sino de algo mucho más importante: un cambio radical en la forma en la que consumidores nos relacionamos con las marcas.

Representa además una herramienta invaluable para la generación de data en tiempo real, para entender qué, cuándo, cómo, dónde y por qué consumimos lo que consumimos. Y no solo eso. Es también la gran oportunidad para que las marcas construyan un canal de comunicación directo con sus clientes, para ofrecerles upgrades de productos e incluso otros productos relacionados.

Por ejemplo, el GPS de tu coche sabe que te gusta ir a esquiar, entonces, cuando pasas cerca de algún otro centro de eski puede proponerte una oferta especial para ese día, además de hoteles y restaurantes de zona que se parezcan a los sitios que sueles visitar, estaciones de servicio con la gasolina que mejor le va a tu coche y tiendas cercanas donde comprar ropa de invierno.

A la larga, el Internet de las Cosas hará prácticamente innecesaria la existencia de intermediarios para que una marca pueda conectarse con sus consumidores, porque serán los propios productos los que cumplirán ese rol.

Será la botella de cerveza la que te llamará a tu móvil para decirte que está bien fría para que la tomes, sin necesidad de que un anuncio de TV te lo recuerde.

Esto abre horizontes ilimitados para la creatividad y el marketing. Publicistas y anunciantes tendremos que re-aprender nuestros oficios para dedicar más tiempo y esfuerzo al desarrollo de productos más creativos que mejoren la relación de las marcas con sus consumidores que en filmar bonitos comerciales de 30 segundos.

Más vale que nos preparemos a fondo para esto, porque ahí está el futuro.

http://charlysarti.com/2015/02/22/esas-cosas-del-internet/

@CharlySarti

Sé parte de InformaBTL

Únete a más de 25 mil lectores

Regístrate a nuestro newsletter en la siguiente forma y recibe a primera hora las noticias más importantes de marketing de consumo, BTL y retail tu correo.

Populares

Contenido Premium

Recomendación del día
Charly Sarti - Columnista de InformaBTL

La publicidad y el Big Bang

Aunque muchos anunciantes y estudiosos de la comunicación fantaseen con sesudas fórmulas matemáticas o meticulosos métodos científicos, la mera verdad es que el proceso creativo en la industria publicitaria sigue siendo (afortunadamente) uno de los trabajos más artesanales y empíricos que sobreviven en el siglo XXI.

Leer más +
Charly Sarti - Columnista de InformaBTL

Ser creativo en el siglo XXI

Empecé a escribir anuncios publicitarios en 1986, en una época en la que el término “digital” remitía a calculadoras de bolsillo y relojes de plástico Casio, y el concepto de “below the line” se usaba tanto como un trineo de nieve en Dubai.

Leer más +
Más sobre Below The Line

Artículos relacionados

You don't have credit card details available. You will be redirected to update payment method page. Click OK to continue.