<strong>Babelia:</strong> <em>Message in a Bottle</em>

Por: Manuel Moreno Twitter: @ManuelMR e-mail: mmoreno@grapho-imc.com Dos siglos después de que Kant estableciera como imperativo moral que cada quien es dueño y juez de sus actos, otro alemán, Hans Jonas, publica en 1979 su muy conocido Principio de Responsabilidad donde nos dice que este acto ya no debe ser un asunto individual sino una […]

<strong>Babelia:</strong> La noticia como valor

Por: Manuel Moreno Twitter: @ManuelMR e-mail: mmoreno@grapho-imc.com Cuando uno se plantea la importancia del periodismo y los logros que esta actividad ha tenido en el desarrollo de las relaciones públicas, entre otras muchas actividades, la primera referencia que me viene a la mente es la campaña que en favor de la ciudad de Nueva York […]

<strong>Babelia:</strong> AMEX y la Disonancia Cognoscitiva

Por: Manuel Moreno e-mail: mmoreno@grapho-imc.com Una de las aplicaciones de la teorí­a de la Disonancia Cognoscitiva que en 1957 formulara León Festinger, nos ha servido a los comunicólogos para la ejecución y el análisis de los mensajes que emitimos o que otros difunden para la comunicación de marcas.

<strong>Babelia:</strong> Polí­tica <em>Below the Line</em>

Por Manuel Moreno e-mail: mmoreno@grapho-imc.com Este tema tendrá varias razones de impopularidad: La primera es sin duda el nivel tan bajo de reputación que guarda la polí­tica en nuestro paí­s y el poco interés que despierta ““cuando menos, de acuerdo con las encuestas”“; la segunda, que prácticamente ninguna agencia especializada en BTL hace comunicación polí­tica […]

BABELIA: La Legión

Por: Manuel Moreno e-mail: mmoreno@grapho-imc.com Qué razón tení­a Einstein cuando decí­a que el mundo no está amenazado por las malas personas, sino por aquellos que permiten la maldad. Los Legionarios de Cristo son un claro “”y ahora mucho más palpable”” ejemplo.

BABELIA: Marcas de lujo

Por: Manuel Moreno Rebolledo e-mail: mmoreno@grapho-imc.com Coco Chanel, emblema de la moda y la suntuosidad, decí­a que muchas personas pensaban erróneamente que el lujo era lo opuesto a la pobreza; cuando en realidad representa lo opuesto a la vulgaridad.