Como parte de las innovaciones del retail, volverse hacia el canal online es al día de hoy una necesidad para mejor su servicio y rentabilidad.

En México, el comercio electrónico tuvo un crecimiento de 28.3 por ciento, pasando de 257,090 a 329,850 millones de pesos como valor de mercado, de acuerdo información de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO).

En cuanto a ventas netas de retailers digitales, Statista registró 74,120 millones de pesos, y para el cierre de 2018 dicho monto podría llegar hasta 99,400 millones de pesos, según estimaciones de la firma.

Tal crecimiento reportado por la AMVO se encuentra relacionado con una mayor familiaridad por parte del shopper en cuanto al procedimiento de compra online, ya que durante este año 3 de cada 4 de los mexicanos realizó una compra en línea en los últimos tres meses.

Así mismo, el facilidad que da un smartphone para adquirir y pagar, también fue un factor que influyó de forma considerable para optar por e-commerce.

Pagos de compras online en PDV, otra opción

A diferencia de los primeros años del comercio electrónico, en los que hacer una compra requería de pagos online, ahora la opción de pagar un pedido en caja de un PDV también se ha vuelto un elemento clave para acercar a aquellos clientes que aún no consideraban las tiendas online como una opción viable.

Según la AMVO, 48 por ciento de los shoppers digitales decidió pagar en tiendas físicas, superando así el 41 por ciento que un año antes había realizado esta acción.

Pero ¿qué dio pie al surgimiento de este tipo de pago? Según la firma Deloitte, son dos razones principales las que motivaron el surgimiento de esta opción y que a la fecha permanezca y sea rentable para los retailers online:

  • Temor a compartir datos de tarjetas de crédito: además de ser una razón para este modo de pago, también representa una de las barreras más importantes que han impedido una mayor penetración del e-commerce en México.
  • Falta de bancarización: esto quiere decir que aún existe un alto porcentaje de personas que no cuentan con tarjeta de crédito o algún otro medio de pago electrónico para efectuar pagos en línea.

No obstante, para los retailers físicos esta nueva modalidad de pago de tiendas digitales les permite ganar más clientes y tener una relación estratégica con minoristas online, y hacer de ese negocio un ganar-ganar.

 

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