Por: Mark Alazraki
Twitter: @markalazraki
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En el mundo de la comunicación hay demasiadas cosas que no entiendo.  Trataré de mencionar tres cosas que de verdad me rebasan.

¿Por qué los flyers?
En un mundo ideal la cosa serí­a así­:  Una promotora, de excelente porte, esta cerca paseando por un centro comercial.  Cuando hace contacto visual con una persona, se acerca a ella y extiende su mano con un flyer.  Este flyer es perfecto.  Un diseño gráfico fantástico, y la promoción que contiene es justo lo que el target necesita.  Pero todos sabemos que no es así­.

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La triste realidad es que el flyer está impreso en un papel de pésima calidad con tinta que se corre.  Este flyer tiene un destino garantizado; el basurero.  Parecerí­a que la promotora dice: “Tengo que entregar todas estas hojas… ¿Serí­as tan amable de tirarla para que no lo tenga que hacer yo?”  Si ya sabemos que así­ son las entregas de los flyers…¿Por qué se siguen utilizando ese recurso si en su nombre lo dice todo?  ¡Mándalos a volar!

¿Por qué los coches de vallas?
El parque vehicular mexicano es de los más densos de todo el mundo.  Hay tanto tráfico, que la velocidad promedio es de 14 kph.  Cuando llueve, la gente entra en tal shock que pareciera que se paralizan ante la magnificencia de tal fenómeno meteorológico.  Hay personas que hacen en traslado de casa a oficina de casi 3 horas.  Con todo esto, ¿Por qué existen esas compañí­as que arrastran publicidad en un coche?  Solo hacen tráfico, no inspiran, no sirven ningún propósito, son unos parásitos que se multiplican, y esto es sólo mi opinión, pero ejemplifican todo lo que esta mal de la publicidad moderna.  De verdad no entiendo, son horribles.  Ojalá que algún dí­a desaparezcan.

3.¿Por qué preferimos resaltar lo que esta mal en vez de resaltar lo que nos gusta?
Pasa muy a menudo que estamos en una junta y nuestro cliente nos resalta lo que no le gusta de la idea.  También sucede que estamos en un peloteo, y si aparece una idea que no gusta, somos muy veloces para matarla…Como si en toda la idea no existiera una sola cosa rescatable, o algo que nos pueda inspirar.  Es obvio, destruir siempre es más fácil que construir, pero, quiero proponer una nueva mecánica.

¿Qué tal si la próxima vez que estemos frente a una idea, y queramos construir; comenzamos con una frase, una frase que cambia toda la mecánica:
“Lo que me gusta de tu idea es…”

Esto permite que pongamos foco a lo bueno en vez de lo malo. Inspira a las personas a hablar y es la mejor manera de hacer que un concepto se fortalezca. Ojalá dejemos de ver lo malo y nos concentremos en lo bueno.  Nosotros usamos esta metodologí­a en la agencia y créanme que hace una gran diferencia…

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