Por: Luis Miguel Hernández
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El pasado miércoles 11 de julio México firmó el Acuerdo Comercial Contra la Falsificación (ACTA), esto con la finalidad de combatir de manera más eficiente el problema de falsificación y piraterí­a en materia de marcas, invenciones, obras intelectuales y artí­sticas, que involucra particularmente a medios digitales. Nuestro paí­s firmó el acuerdo ante el Gobierno Japonés, que fungió como depositario.

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El Acuerdo firmado por el Embajador de México en Japón, Claude Heller, establece un marco general internacional con el fin de detener el comercio ilegal de productos “piratas” y/o falsificados, incluyendo la distribución masiva por medios digitales.

Los que hemos tenido la suerte de estar en Japón sabemos que en ese paí­s la piraterí­a es severamente castigada y es prácticamente imposible encontrar cualquier producto “pirata” dentro de la Isla, a pesar de su cercaní­a con otros paí­ses con culturas mucho más proclives a estas prácticas ilegales. Aún asi, dichas polí­ticas se cumplen tanto en el mundo offline como en el online, ahí­ no existe (o por lo menos no es tan común como en nuestro paí­s) el cambiarle el “chip” al celular, los mercados negros, las bolsas falsificadas, etc. En resumen existe una cultura de respeto a los demás y leyes congruentes que se aplican en todos los ámbitos por igual, situación que contrasta enormemente con nuestra realidad cotidiana.

Y a partir de este principio, de esta realidad y este “mindset“ surgen una gran cantidad de preguntas. ¿Con el ACTA se podrá detener el comercio ilegal de productos en Internet? A lo largo de los años se han propuesto muchas estrategias para impedir la descarga ilegal de música, pelí­culas, aplicaciones, etc. pero ¿realmente han funcionado? La duda surge ante la evidencia de las nuevas herramientas que han surgido con el tiempo para poder bajar archivos en lí­nea.

Los usuarios de Internet siempre encuentran formas de “colarse” en la red y así­ acceder a los contenidos que se encuentran en lí­nea, aunque con este acuerdo se pretende respetar los derechos fundamentales, tales como la libertad de expresión, el derecho a la legalidad, la privacidad de datos, el debido proceso y el acceso a la información y a la cultura.

La aplicación del ACTA no generará un ambiente de vigilancia o monitoreo a las actividades que se realizan cotidianamente en plataformas como Internet, ni para revisar o incautar equipos de cómputo ni reproductores de audio o video.

Los usuarios de Internet ocupan mucho la red para la descarga de música y pelí­culas, existen plataformas como http://soundcloud.com/ que permiten la descarga gratuita de música siempre y cuando el autor lo permita, incluso se puede limitar a un número de descargas para los seguidores del artista.

Internet es una herramienta muy poderosa, que cada vez está más cerca y a la mano de los usuarios ¿limitar su acceso o descarga de información traerí­a más cosas positivas o negativas? Lo que se encuentra en la Red normalmente tiene un propósito, ya sea de consulta, entretenimiento o simplemente para navegar por horas y encontrar cosas interesantes.

Muchos de los “bienes culturales” de los que disponemos los conseguimos a través de Internet, nuestro estilo de vida está basado cada vez más en lo que vemos en la Red, lo que hacemos en el mundo Online se ve reflejado en nuestro mundo Offline, cada vez estamos más al pendiente de lo que pasa en la Web para implementarlo en nuestra vida diaria. Encontramos la forma de integrar las cosas que conocemos y nos gustan a nuestro dí­a a dí­a y así­ ir evolucionando con el mundo en esta era digital, que cada vez nos sorprende más con nuevas innovaciones, avances, ideas y tecnologí­as.

Asi que la reflexión gira entorno a ¿Cómo encontrar el equilibrio entre los derechos del autor y los derechos del consumidor?
¿Cómo crear un mundo en donde puedan convivir los que permiten el libre intercambio de sus ideas con los que  viven de ellas? Y sobre todo ¿Cómo legislar al respecto cuidando las perspectivas de todos los involucrados? Y ¿Cómo cambiar nuestra “mentalidad colectiva” hacia el pleno respeto a los demás? Sin duda hay muchos temas de reflexión y muchas respuestas que descubriremos con el paso del tiempo y el devenir de las nuevas tecnologí­as.

Espero sus comentarios.

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