Naming, el arte de elegir el nombre de marca

Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on pinterest
Una de las decisiones más decisivas en la vida para todo empresario o emprendedor es sin duda, la hora de elegir el nombre de su empresa.

Una de las decisiones más decisivas en la vida para todo empresario o emprendedor es sin duda, la hora de elegir el nombre de su empresa.

¿Pero qué pasa con las marcas? Aquí pasa lo mismo. De hecho, el nombre de marca es un factor muy importante para el valor de marca. Porque si lo has pensado bien, se puede cambiar la formula de un producto, su color, su packaging, su precio o incluso su posicionamiento pero, hay algo que no se puede cambiar tan fácilmente: su nombre.

Lo que sucede es que, si se cambia el nombre de una marca significaría comenzar de nuevo. Sin embargo, el cambio disminuiría el valor de marca. Además, un nombre nuevo supone también una marca nueva, por lo que ésta se construirá desde cero. En suma, las asociaciones positivas y promesas garantizadas sobre su utilidad no pueden transferirse fácilmente al nuevo nombre de marca.

Por tal motivo, es importante elegir un buen nombre para la marca. Algunos criterios que no debes olvidar es que una marca debe ser:

  1. Diferente.
  2. Breve.
  3. Apropiada.
  4. Facil de deletrear y de pronunciar.
  5. Protegible.

De acuerdo a Branderstand existen 10 principios para un buen nombre. Sigue leyendo.

1. Un nombre tiene que ser notorio.

Un nombre que rompa los códigos existentes puede hacer crecer la notoriedad de una marca.

2. Un nombre tiene que ser distinto y único.

Debe proyectar una personalidad propia.

3. Un nombre tiene que ser flexible y duradero.

Debe permitir extender la marca a otros sectores.

4. Un nombre tiene que ser sugerente y evocador.

Las asociaciones que remiten a conceptos concretos son más poderosas y más fáciles de retener en la memoria.

5. Un nombre tiene que ser creíble.

Las denominaciones descriptivas afectan a la credibilidad de la marca cuando se pretende extenderlas a categorías distintas de la original.

6. Un nombre tiene que ser coherente con el sistema de marcas.

Debe poder convivir con otras marcas asociadas a rasgos similares.

7. Un nombre tiene que ser legible y debe pronunciarse fácilmente.

Es mucho más complejo construir la identidad de una marca impronunciable.

8. Un nombre tiene que ser registrable.

La enorme saturación de los registros dificulta los procesos. Los nombres distintivos son más apropiados.

9. Un nombre debe evitar asociaciones negativas.

Es importante realizar controles lingüísticos en otras lenguas para evitar errores flagrantes.

10. Las marcas se construyen a través de buenas historias.

Y, el nombre debe saber sintetizarla.

Sé parte de InformaBTL

Únete a más de 25 mil lectores

Regístrate a nuestro newsletter en la siguiente forma y recibe a primera hora las noticias más importantes de marketing de consumo, BTL y retail tu correo.

Populares

Contenido Premium

Recomendación del día
Más sobre Below The Line

Artículos relacionados

You don't have credit card details available. You will be redirected to update payment method page. Click OK to continue.